Ciencias y Humanidades conmemora Día del Trabajador Universitario

  • Jueves 27 de Junio de 2019 | 12:11pm

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Fotografías: Julio Aparicio

 

Autoridades de la Universidad de El Salvador (UES), de la Facultad de Ciencias y Humanidades y gremios de trabajadores conmemoraron la intervención militar más prolongada que sufrió el Alma Máter el 26 de junio de 1980, es por ese motivo que se celebra el día del trabajador universitario cada 26 de junio.

                El Maestro Roger Arias rector de la UES en un comunicado oficial recordó la intervención militar de aquel 26 de junio de 1980, a la vez repudió el hecho, el saqueo y destrucción de equipos de investigación, bibliotecas, mobiliario y edificios de la Universidad a manos de las fuerzas militares de la dictadura de la época.

                El Rector también solicitó y exigió al Estado salvadoreño reparación integral para la UES y la comunidad universitaria, así como solicitar al presidente de la República que permita el acceso y divulgación de los archivos de las fuerzas armadas y de la inteligencia militar que permita identificar a las víctimas y responsables de graves violaciones a los derechos humanos.

                Por su parte, el Maestro José Vicente Cuchillas Melara conmemoró los sucesos de 26 de junio de 1980 con un festival artístico cultural en la cafetería universitaria organizado por el Comité Pro-memoria histórica integrado por ASAUES, SITRAUES y STEES, en el evento dieron testimonios sobrevivientes de la intervención militar.

                   El decano en sus palabras alusivas al evento dijo que la celebraron el Día del Trabajador Universitario  que se encuentra consagrado en la legislación universitaria y por otra parte conmemoran la intervención militar del 26 de junio de 1980 que causó daños tanto en la infraestructura como en la persecución, captura y asesinato de miembros de la comunidad universitaria, como la destrucción y el saqueo de los bienes de la universidad.

                El decano en concordancia con las palabras del rector de la UES aseveró que de parte del Estado hay una deuda con la UES porque la intervención de 1980 se constituyó en la cuarta intervención, la más prolongada que duró cuatro largos años: la primera 1950, la segunda en 1960, la tercera en 1972 y una 5 durante la ofensiva militar del FMLN en 1989.

                Cuchillas dijo que en cada una de las intervenciones militares se ha dañado el patrimonio universitario y se ha perseguido, capturado, torturado y asesinado a miembros de la comunidad universitaria, en ese sentido pide al Estado salvadoreño es que honre la deuda que tiene con la Universidad de El Salvador.

                El decano invitó a los universitarios especialmente a las nuevas generaciones de estudiantes a estar alertas hoy que están resurgiendo las fuerzas oscuras a nivel latinoamericano como en Brasil con el presidente Bolsonaro y su actitud militarista que dirige la gestión y más cerca el caso de Honduras que a partir del 2009 con derrocamiento del presidente Manuel Zelaya se instauró una dictadura y el lunes 24 de junio se dio una intervención militar.

                Es necesario que los jóvenes asuman una actitud de compromiso con el país, con la democracia, con los distintos sectores sociales y en la defensa de sus derechos y no se permita que nuestro país vuelva a una situación caótica, dramática, desastrosa como la que vivimos durante la dictadura militar por más de 70 años, finalizó Cuchillas.

                Por su parte, Carmen Hernández secretaria general de SITRUES dijo que la importancia del evento radica en dar a conocer, a través de anécdotas de los que vivieron los sucesos del 26 de junio de 1980 porqué se celebra el día del trabajador universitario, qué significó la intervención militar para la comunidad universitaria.

                Hernández recordó que por el portón de ingeniería es conocido como el portón de la tanqueta donde se comenzó la intervención militar. Para la dirigente sindical la universidad tiene historia, ha corrido sangre de estudiantes, profesores y trabajadores, en ese sentido debemos unificarnos y siempre debemos recordar este tipo de sucesos para que no se repitan, concluyó.