Ciencias y Humanidades conmemora legado de universitarios mártires

  • Jueves 01 de Febrero de 2018 | 02:56pm

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

El Decanato de la Facultad de Ciencias y Humanidades en coordinación con el Comité Pro/memoria Histórica –que integran SITRAUES, ASAUES y CPU- conmemoraron el fusilamiento de Farabundo Martí, Alfonso Luna y Mario Zapata el 1 de febrero de 1932, por la dictadura militar del General Maximiliano Hernández Martínez.

                La actividad tuvo lugar el 1 de febrero del presente año en el Cementerio General de los Ilustres donde guardan reposo los restos de los mártires de aquella nefasta fecha.

                El Lic. José Vicente Cuchillas Melara decano de la Facultad de Ciencias y Humanidades, en su habitual comunicado Decanatura en Acción, publicó que están conmemorando el Octogésimo Sexto Aniversario del asesinato de los primeros mártires universitarios Farabundo Martí, Mario Zapata y Alfonso Luna.

                Los mártires estudiantiles de aquel 1 de febrero de 1932  fueron fusilados  a eso de las 7:30 de la mañana por la dictadura de Maximiliano Hernández Martínez por haber sido parte de los organizadores de la Insurrección Popular del 22 de enero de 1932. En el cementerio de los Ilustres sus tumbas llevan los números  9991, 9992 y 9993.

                El Decano durante el acto conmemorativo de enflorar las tumbas de los mártires de 1932 afirmó que Farabundo Martí fue un gran líder nacional que supo conducir el trabajo de los comunistas para asumir el rol que el pueblo les demandaba en aquel momento histórico; agregó que Martí contribuyó activamente en la construcción del movimiento popular en El Salvador durante la década de los años 20.

                Cuchillas Melara concluyó su participación al asegurar que la mejor forma de conmemorar a nuestros mártires es rescatar su legado de lucha, sacrificio y asumir el compromiso de rescatar nuestra universidad, para lo cual se deben hacer mayores esfuerzos para unificar y construir un verdadero movimiento universitario que derrote la mediocridad, la corrupción y la parálisis que carcome la UES.

                La palabras alusivas por representantes de ASAUES y SITRAUES, Julio Aparicio y Emilio Mónico, respectivamente, se encaminaron a rescatar los valores revolucionarios por los que Martí, Luna y Zapata se convirtieron en mártires de aquella masacre de 1932 que además acabó con la vida de miles de campesinos que sólo reclamaban por las injusticias que el régimen dictatorial había impuesto en El Salvador.

                Los tres mártires ofrendaron su vida en la lucha del pueblo por derrotar la explotación y represión  a la que fue sometida la población salvadoreña por parte de la clase dominante a través de la dictadura militar.