Desorden vehicular dificulta movilidad de las personas con discapacidad

  • Lunes 06 de Marzo de 2017 | 02:10pm

Por: Clanci Rosa

La Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador tiene alrededor de 60 estudiantes con discapacidades visuales, auditivas y físicas, quienes diariamente enfrentan diversas situaciones que dificultan su movilización por el campus, la mayoría de éstas son ocasionadas por la falta de sensibilidad y concientización que pesa en la comunidad universitaria.

“En infraestructura se han hecho varios avances, antes la barrera de acceso a ciertos espacios como las aulas la biblioteca era grande, pero se han venido desarrollando adecuaciones arquitectónicas que permiten una mejor movilidad a la persona con discapacidad afirma el sub coordinador de la unidad de atención a las personas con discapacidad, Marlon Alas.

Alas explica que si bien se ha avanzado en la parte de infraestructura para mejorar su movilidad y el señalamiento de espacios para su uso como el parqueo, existen miembros de la comunidad universitaria, estudiantes, docentes y trabajadores que no los respetan  “hemos avanzado en espacios de señalización y de garantizar espacios accesibles  pero las personas hacen caso omiso de la señalización que son obvias y visibles, ellos parquean sus carros en esos lugares que están reservados para personas con discapacidad” indicó.

Una normativa que nadie respeta

La Asamblea General Universitaria (AGU)  aprobó en 2013 el Reglamento General de Ordenamiento para el Control del Ingreso Peatonal y  Vehicular a la Universidad de El Salvador , donde el  Art. 14, establece que  el tránsito vehicular en las instalaciones de la Universidad deberá respetar  las señales y  las normas comunes de tránsito y claramente indica que el  estacionamiento  será  únicamente  en  las  zonas  destinadas a ello  evitando  hacerlo  en  vías  de  tránsito  vehicular,  peatonal  o  zonas verdes.

Asimismo, establece las sanciones al incumplimiento de la normativa, dividendo tres tipos de infracciones, donde irrespetar las normas comunes de tránsito (estacionarse en lugares no autorizados y usar parqueo destinado a personas con discapacidad)   es considerada en la tipificación como menos grave, a las cuales se les sanciona con  Imposición de multa con un monto de diez dólares, además  restricción al ingreso del vehículo de uno a seis meses del año académico.

Sin embargo, nadie ha sido multado por no obedecer la normativa ““la gente abusa del espacio, se notifica a los custodios y no hacen nada, alegan que ya están parqueados, y hay que esperar que llegue el dueño,  lo que hacen los estudiantes con discapacidad organizados es ir a los vehículos de las personas y  colocarles unos carteles donde se les notifica que están violentando la Ley, se les deja tapizado el vehículo, pero no pasa a más” dijo Alas.

El reglamento en el artículo 26 designa para la implementación, ejecución y operativización,  al Encargado Administrativo y el Director de la USI de la Universidad de El Salvador. Sin embargo, la Universidad no cuenta con un Vicerrector Administrativo, y al cuestionar en la Unidad de Seguridad Interna a algunos supervisores dijeron desconocer totalmente la normativa.

Decanato de Humanidades trabaja propuesta para solventar el problema en la Facultad

El decano de la Facultad de Ciencias y Humanidades, Vicente Cuchillas Melara,  manifestó que urge solucionar el problema del parqueo “los empleados se quejan, porque llegan tarde al trabajo, les cuesta encontrar parqueo, necesitamos solventar la situación” dijo, agregando que para ello es necesario realizar unas pruebas piloto.

Respecto al uso de parqueo destinado a personas con discapacidad, considera que es importante respetar esos espacios “Necesitamos ser conscientes que esos espacios están destinados a personas con discapacidad porque lo necesitan, no podemos abusar y sobre pasar los derechos de nadie” indicó.

 

La Universidad recibe estudiantes con discapacidad pero no capacita docentes

Según información de la Unidad de Atención a la persona con discapacidad fue desde el 2012 que se registraron datos estadísticos de la población con discapacidad en la UES,  estos datos han servido para que los aspirantes tengan al momento de realizar el examen algún tipo de atención, como por ejemplo la persona con discapacidad auditiva pueda tener un intérprete para entender las indicaciones y las personas con discapacidad física realicen la prueba en primera planta.

Sin embargo, la Universidad como institución no forma ni capacita al personal docente para atender a los estudiantes con discapacidad, ha sido la Unidad de Atención a la persona con discapacidad que ha propuesto proyecto de capacitación, pero los docentes en su mayoría no asisten “el problema con los docentes es que ellos han manifestado no estar capacitados para atender a estos estudiantes pero  no se integran a las capacitaciones que se dan, manifiestan no tener tiempo, entonces necesitamos que las autoridades pongan estos talleres como obligatorios, enfatiza Alas.

Al respecto, la docente de Ciencias de la educación, Ana Meybel Molina, considera que lo primordial es la sensibilización en el personal docente, administrativo y en toda la comunidad Universitaria “Toda persona que no haya sido sensibilizada en la justicia hacia los derechos humanos va encontrar muchas situaciones que se le volverán dificultades, debemos saber que hay una diversidad, no podemos facilitar proyectos educativos estándar” explicó.

 Asimismo, considera que es necesaria la formación en el uso de nuevas metodologías, entendiendo que cada una debe ser la adecuada para cada individuo dependiendo de su  discapacidad, de lo contrario la Universidad seguirá ejerciendo violencia educativa  “Ejercemos violencia educativa cuando imponemos una sola metodología y tenemos una diversidad de estudiantes, por ejemplo  no tenemos pupitres para personas que son zurdas, necesitamos equipos de video para los que tienen discapacitada auditiva, ellos aprenden con la vista y los que tiene problemas con la vista pueden aprender escuchando, se puede hacer mucho pero se necesita voluntad y compromiso, enfatizó Meybel Molina.

El Salvador ratificó en 2015 la Convención de las Naciones Unidas sobre las personas con discapacidad y su protocolo facultativo. Dicha Convención manda en el Artículo 4, inciso i, de Obligaciones Generales a promover la formación de los profesionales y el personal que trabajan con personas con discapacidad a fin de prestar mejor la asistencia y los servicios garantizados por esos derechos.