Escritor realiza análisis crítico y comparativo al libro: "Miguel Mármol" de Roque Dalton

  • Jueves 09 de Marzo de 2017 | 04:34pm

Redacción: Alvaro Carbajal, periodista de la Unidad de Comunicaciones

James Iffland disertó nuevamente sobre la obra de Roque Dalton, pero en esta ocasión realizó un análisis crítico y comparativo de su narrativa en “Miguel Mármol” y con el Testimonio de Rigoberta Menchú, de Elizabeth Burgos.

                Iffland, escritor norteamericano, fue tajante, partió del escándalo periodístico que se dio a partir la crítica lanzada por el antropólogo norteamericano, David Stoll en su libro: “Rigoberta Menchú and the story of all poor Guatemalans”, acusándola de falso testimonio a lo contado por Elizabeth Burgos.   

                La premisa del párrafo anterior le sucedió el análisis del libro “Remember slaughter in El Salvador…”, escrito por Rafael Lara Martínez, Héctor Lindo y Eric Ching, tres académicos radicados en Estados Unidos, traducido al español “Recordando una masacre en El Salvador, la insurrección de 1932, Roque Dalton y la política desde la memoria histórica”.

                Los tres académicos a los que hace referencia James Iffland representan tres disciplinas diferentes: La Antropología (Lara Martínez), Los Estudios Literarios (Lindo) y La Historia (Ching), a partir de ello analizó la obra Miguel Mármol.

                Afirmó que Roque Dalton entrevistó a Mármol mientras estaban exiliados en Praga (Checoslovaquia), esto lo realizó con apuntes en una libreta en vez de utilizar grabadora, la crítica de Lara Martínez vino de la comparación de los apuntes de Roque, 70 páginas con las 500 páginas publicadas en el libro Miguel Mármol.

                El cuestionamiento de Lara Martínez plantea la pregunta obvia: Cuánto de Miguel Mármol se deriva de las propias palabras del activista comunista y cuánto se origina en la creatividad artística de Dalton; el fantasma de un sustancioso abultamiento por parte de Dalton queda a la sombra por otro hallazgo y es que Dalton cambió las palabras de Mármol; por qué, cuestiona Iffland, porque Dalton se inclinaba en ese momento de su vida hacia el inicio de la lucha armada en El Salvador.

                De acuerdo a Iffland, la trama se complica aún más, los tres escritores Lara, Lindon y Ching afirman que la versión del propio Mármol que rodeaban los sucesos de la masacre de 1932 también es tendenciosa y se trata de una exageración del papel desempeñado por el Partido Comunista Salvadoreño (PCS) al levantamiento indígena que llevó a la matanza.

                Prosigue y sostiene que es parte de una “narrativa maestra” o hegemónica que se ha desarrollado a través de los años y los autores clasifican el papel del PCS como “causalidad comunista”, por su protagonismo y pretenden demostrar que el levantamiento indígena tiene poco o nada que ver el PCS y sus organizaciones satélites, más bien el levantamiento era una revuelta indígena.

                Según Iffland, los autores sugieren que el papel mínimo que en realidad jugó el PCS permitió a las fuerzas armadas salvadoreñas y a sus aliados terratenientes aplastar el levantamiento en nombre del anticomunismo y en efecto les permitió fusionar las categorías de “indios y de comunistas” de una manera que facilitó la máquinaria de matar mediante el aplastamiento de cualquier individuo identificable por la ropa, por la lengua y por el aspecto físico.

                Cuando los autores se presentaron en El Salvador, antes de la publicación del libro presentando los hallazgos anteriores se encontraron con amplios sectores de derecha que cuestionaban el libro de Miguel Mármol, sosteniendo que Dalton era un mentiroso, los hallazgos de los tres autores fueron recibidos con regocijo.

                Iffland sostiene, que los similitudes entre el Libro sobre la masacre de 1932 y el del antropólogo Stoll sobre Menchú, incluso los tiempos en que fueron publicados, aparecen en momentos cruciales tanto en Guatemala como en El Salvador.

                A partir de esta tesis Iffland explica que cuando apareció el libro de Stoll parecía una retórica de la Guerra Fría y el surgimiento de las tendencias posmodernista en las universidades norteamericanas, es decir, el tiempo del activismo posmoderno y el socavamiento de los conceptos occidentales de la verdad, acompañado del pujante crecimiento del multiculturalismo.

                El Académico Norteamericano argumenta que la guerra fría cultural ha mutado a nuevas corrientes como por ejemplo los laboratorios de ideas y están vivas en la actualidad, su energía la dirigen hacia el apoyo de una economía libre de mercado y que para los intelectuales progresistas plantea nuevos desafíos.

                Iffland para finalizar planteó los puntos centrales de su tesis: primero que la Guerra Fría cultural se encuentra más pujante que nunca; segundo, una guerra fría cultural todavía se está realizando; tercero, muchas funciones de la guerra fría cultural han sido privatizadas.

                La ponencia de Iffland se tituló: “Echando el cierre al testimonio: Miguel Mármol y la Guerra Fría cultural”; en el evento que participó como moderador Luis Melgar Brizuela, docente del Departamento de Letras. La conferencia tuvo lugar el 8 de marzo de 2017 en la sala de conferencia del edificio Alejandro Dagoberto Marroquín.