Estudiante de Periodismo gana juegos Florales

  • Martes 21 de Marzo de 2017 | 03:19pm

Por: Clanci Rosa

Todos los años, la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA) y la Comisión Nacional Organizadora realizan los Juegos Florales de El Salvador para galardonar la producción artística de las letras salvadoreñas.

Benjamín Silva Candray, estudiante de quinto año de la licenciatura en Periodismo de la Universidad de El Salvador, participó en los Juegos Florales del año pasado. Ganó en la categoría de cuento

En una entrevista al ganador de los Juegos Florales por el Departamento de Morazán, comenta su experiencia en el certamen literario y qué significa este logro para el universitario que disfruta la lectura de   Howard Phillips Lovecraft

Como la mayoría de sus compañeros en la Universidad lo conocen, es de piel blanca, cabello rubio y ojos claros, casi siempre dibuja una sonrisa en su rostro. Estudió bachillerato en el Complejo Educativo General Gerardo Barrios.

Un premio inesperado

 

¿Quién es tu referente en la literatura?

Mi referente es  Lovecraft, de él lo he leído casi todo.

Howard Phillips Lovecraft fue un escritor estadounidense, autor de novelas y relatos de terror y ciencia ficción. Se le considera un gran innovador del cuento de terror, al que aportó una mitología propia (los mitos de Cthulhu).

¿Cuándo inició tu pasión por escribir? 

Empecé a escribir en bachillerato, pero ya formalmente el primer año de la universidad.

¿Cómo te enteraste de los Juegos Florales? 

Fue a través de un amigo, él me dijo que participara en algún certamen y me mencionó los juegos florales, es así como los busqué en internet y los encontré.

¿Imaginaste que ganarías? 

La esperanza quizá siempre está en los competidores, pero dudé ganar cuando vi los ganadores del año anterior al que yo participé, que por ejemplo estaba María Huguet, que prácticamente en una profesional en la escritura.

Cuando supiste que habías ganado ¿cuál fue tu reacción? 

No, ¡no lo podía creer! , me emocioné bastante.

La principal emoción fue darme cuenta que mi trabajo era estimado como bueno, porque cuando uno escribe lo hace casi a ciegas, solo tiene la opinión de sus familiares y amigos. Pero desde el momento que ganas un premio te das cuenta que tiene un valor. Podría decirse que entre 15 trabajos que presentamos todos en esa cabecera departamental, el mío, entre quince fue el seleccionado, entonces tiene cierto nivel de calidad.

¿Cómo recibió la noticia tu familia?

En mi familia fue una revelación podríamos decir, a mi mamá le gusta la poesía, pero fue una revelación en el sentido que para ellos igual que para mí, en algún momento, ser escritor y ganarse la vida es difícil, utópico y bastante de fe, pero cuando ellos vieron que un escrito que lo hice en menos de seis meses tuvo su recompensa, notaron que puede haber una esperanza.

Háblame un poco sobre los cuentos que enviaste ¿De qué tratan?   

Son cuatro cuentos de horror, cada uno tiene su propia autonomía, tiene un sentido propio pero el cuarto cuento que los junta todos en un solos sentido, se convierte en un solo relato, de extensión de cuarenta paginas en total.

¿Te apoyaste de mitología salvadoreña?

No, quizá utilicé mitología universal, si retomo, por ejemplo, al fénix que los mayas y toltecas le llamaron quetzal, esa en una pequeña parte del cuento. En lo que si me he basado en los contextos salvadoreños, en los espacios físicos de la historia.

Como estudiante de periodismo ¿te apoyaste de las técnicas periodísticas para elaborar tus cuentos?

Si. Intenté. Por ejemplo,  la primera pagina del conglomerado de cuentos es una nota periodística, traté de no hacerla tan rígida, sino, tirándole a lo literario, pero básicamente no cuenta el final antes de leer todo el resto del documento, aunque en el camino lo que se logra, o fue mi intención que se lograra, que cautive y olvides lo que leíste al principio, cuando lees el final y vuelves a leer la primera nota, te das cuenta que todo era un solo relato.

¿Cuáles fueron los temas que abordaste?

El tema principal fue la información. El conocimiento, la avidez de nuevos conocimientos, y como estos pueden ser perjudiciales para las personas.

Jóvenes escritores invisibilizados en la U

Aunque Candray ganó un importante premio siendo estudiante de la Universidad  de El Salvador, no ha recibido ni una mención en los medios que aquí circulan. Aunque, claro, ese no es el objetivo del joven escritor.

¿Has recibido algún tipo de reconcomiendo institucional en la UES o has sido invitado a algún evento literario?

No. Nada, en realidad es bastante pobre el apoyo de la Institución a los ganadores de premios.  Por ejemplo está el caso de Wilfredo Díaz, él trabaja aquí, y ganó un premio internacional, a puro regaña dientes pudieron hacerle algo.

Mientras responde esta pregunta, se nota en su rostro cierta decepción.  En el departamento de periodismo tampoco se dijo nada del premio ni de su ganador “la verdad yo tampoco  esperaba un reconocimiento de la UES, pero claro que me hubiera gustado” dijo.

“La Universidad debería apoyar a los estudiantes nuevos que escribimos”

¿Cómo la Universidad debería apoyar a los estudiantes que escriben?

Podría apoyar creando espacios para publicar a los estudiantes que escribimos. Somos varios, recuerdo el circulo literario Letras libres, habían muchos escribiendo, pudo ser un buen banco para sacar publicaciones aunque sea internas.

La Universidad tiene editorial e imprenta. ¿No crees que sean excelente espacios para poder publicar a los nuevos escritores?

Quizá, pero me imagino que ellos se mueven como esferas superiores, se les olvida que los estudiantes son su unidad principal, y se van por las personas que ya están en el medio, son profesionales, y a ellos si les dan oportunidad, al parecer.

 

Se dice que uno de los problemas de los salvadoreños es que no leemos, ¿qué piensas de Esa apreciación?

Bueno, pienso que no se debe generalizar, pero si, la mayoría de los salvadoreños no leemos, porque incluso yo, que se supone debería ser un devorador de libros, prefiero los audios libros. Imagino que la costumbre de no leer, del rechazo viene del sistema educativo que nos ponen  a leer el Quijote en noveno grado ¡cómo es posible que podamos disfrutar de una obra de esa magnitud  a ese nivel! desde ahí empezamos a ver la lectura como un mundo olvidado de la antigüedad, no nos enseñan lo bonito que es leer un relato corto como Pollary de Lovecraft .

¿Cuál sería el mensaje para los nuevos jóvenes escritores /as?

En primer lugar que leamos más y que leamos mejor, que no perdamos el tiempo en leer quizá lo típico como las sagas juveniles (Harry potter) debemos buscar a los maestros y tratar de aprender algo de ellos. Muchos dicen que la imitación es la única  virtud humana en realidad. Todo lo que existe en el arte actualmente  se basa en una imitación de los artes anteriores, al final no tenemos que ver la imitación como algo malo sino como una continuación de la genialidad de otro.

 

Candray escribió cuento de horror y con ellos ganó. Claramente influenciados por Lovecraft .De quien “horror de dunwich” es su relato corto favorito.

Actualmente en la Universidad de El Salvador hay muchos jóvenes que escriben pero pocos logran espacio para publicar o donde presentar sus trabajos. Los grandes genios de la literatura salvadoreña empezaron de jóvenes, como fue el caso de Roque Dalton, la misma Claudia Lars y Salarrué que a los diez años publicó sus primeros textos en el Diario de El Salvador.

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. – Jorge Luis Borges.