Estudio señala altos niveles de obesidad y baja autoestima en niñez salvadoreña

  • Miércoles 12 de Septiembre de 2018 | 11:39am

 

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Fotografías: cortesía de Boris Iraheta

 

El Lic, Boris Evert Iraheta presentó los resultados de la investigación Análisis del sobrepeso y obesidad, niveles de actividad física y autoestima de la niñez salvadoreña”, la presentación de los resultados se realizó en el Simposio de buenas prácticas de investigación que tuvo lugar en la Universidad de San Carlos, Guatemala los días 29, 30 y 31 de agosto del corriente año.

Boris Iraheta explicó que el objetivo del  estudio fue determinar el Índice de Masa Muscular (IMC), la autoestima y el nivel de actividad física de los niños de II ciclo de la ciudad de San Salvador.

Iraheta afirmó que para su desarrollo participaron  once centros escolares y la muestra de la investigación fue 758 niños, de los cuales 359 fueron niños y 399 niñas, con una edad promedio entre 9 a 13 años en la que se evaluó peso, talla, índice de masa corporal, la percepción de actividad física y autoestima.

El investigador sostiene que en los hallazgos se encontró que un 29%  de los niños tienen bajo peso, un 46.7% tienen peso saludable, un 18.3% tiene sobrepeso y otro 7.5% tiene obesidad. En el caso de la actividad física los datos recabados muestran que un 53.7% muestran valores de baja actividad física, un 43.8% valores de actividad física medios y un 2.5% de actividad física alta.

Agregó que en el caso de la autoestima los datos evidencian que un 52.9% están en condición de baja autoestima, un 43.1% tiene autoestima promedio y un 4.0% presenta valores de alta autoestima.

Iraheta explicó que sobre la autoestima encontraron que la mayoría de niños vienen de hogares monoparenterales, donde solo está la mamá más que el papá, o viven con la tía o abuela, entonces esas necesidades que los niños tienen de afecto, de cariño y comprensión, no son suplidas dentro de la familia, lo cual los vuelve vulnerables ante los grupos delictivos como pandillas que los puedan reclutar porque les ofrecen lo que la familia no les está dando.

Sostiene que los grupos pandilleriles les ofrecen seguridad, protección, sentido de pertenencia que no les está dando la familia ni el Estado y sobre esto último responsabiliza al Estado que no está ofreciendo una serie de políticas que beneficien el desarrollo integral del niño.       

Boris Iraheta concluye que los datos obtenidos en las variables de índice de masa corporal, nivel de actividad física y autoestima en los estudiantes evaluados, los hallazgos son alarmantes, lo que propone la necesidad de desarrollar estrategias para la intervención de esta problemática.

Externó su preocupación por que si los datos siguen creciendo en los índices de obesidad que ahora es de 7.5%, dentro de diez años puede alcanzar el 15% o sea el doble, dice que el parangón lo obtiene de que los datos de 2008 a 2018 los índices de obesidad han crecido un 300% para lo cual inciden muchos factores.

Uno es el crecimiento vertiginoso de la tecnología, los Smart pone, las tablets y todas las nuevas tecnologías de la comunicación han venido a limitar a los niños de todas las posibilidades de movimiento, se vuelve más fácil tenerlo ocupado con un teléfono que estar pendiente de él en otros escenarios, en ese sentido se vuelve más sedentario.

Para el investigador otro aspecto que incide es el ambiente social, los parques, los pasajes y las calles ya no son un ambiente propicio para dejar salir a jugar a un niño ya que se enfrentan a numerosos peligros, entre ellos las pandillas y otros escenarios de violencia, en contraposición los niños y jóvenes de antes que disfrutábamos de esos ambientes de diversión, sostiene Iraheta.

Otro aspecto que explicó Iraheta, es que los cambios vertiginosos la vida se vuelve más acelerada, esto obliga a las personas a tener estilos de vida no tan saludables, el caso de las comidas, optan por comidas chatarras lo cual está incidiendo en el sobrepeso y sobre estos tres aspectos de incidencia todos se interrelacionan sostiene el profesional de la Educación Física.

Los niveles de sobrepeso y obesidad alcanzan el 23.3% son alarmantes, pues muestra y comprueba el riesgo latente de esta población, porque supone que en la edad adulta seguirán con la prevalencia del sobrepeso y obesidad, lo llevaría  a adquirir enfermedades crónicas no transmisibles, tales como: Dislipidemias, hipertensión arterial, diabetes y obesidad, disminuyendo con ello su calidad de vida y representado una carga para el sistema de salud.

De los resultados obtenidos en la investigación, Iraheta concluye que al medir la actividad física que existe un nivel bajo y no alcanzan los niveles necesarios de actividad física establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), condición que los hace propensos a padecer de enfermedades como accidentes cerebro vasculares y algún tipo de cáncer e incluso diabetes.

 Además, concluyen que los infantes tiene cifras alarmantes de sobrepeso y obesidad con niveles bajos de actividad física; el 52.9% de la  población evaluada presenta una baja autoestima, esto debido a una serie de factores psicosociales que interrumpen el desarrollo armónico de su personalidad que podrían conllevar a actitudes agresivas, depresión, consumo de sustancias psicoactivas y dificultades en las interacción social.   

Ante esas problemáticas encontradas los investigadores recomiendan que es muy importante incrementar el nivel de actividad física y la autoestima, bajar la prevalencia de obesidad y sobrepeso en la población estudiada, esto mediante de una intervención.

Para ello plantean crear equipos multidisciplinarios para mejorar los hábitos alimenticios, lograr el incremento de la práctica deportiva y crear estrategias que mejoren el nivel de autoestima, que deberán estar integrados por médicos, psicólogos, profesores de educación física, un nutricionista, un fisoterapeuta. 

            Sostienen que es necesario crear una Red Nacional de Actividad Física y Calidad de Vida Escolar, con el objetivo de aumentar el nivel de actividad física desde una perspectiva cultural que reconozca el impacto en la salud y calidad de vida de los infantes, la cual debe estar integrada por universidades, carteras de Estado, organizaciones de sociedad civil e instituciones afines.   

Proponen elaborar una Política de Actividad Física y Calidad de Vida Escolar, que garantice un marco jurídico que establezca acciones para mejorar los hábitos alimenticios, lograr el incremento de la práctica deportiva y crear estrategias que mejoren el nivel de autoestima en los escolares salvadoreños. 

            La investigación fue desarrollada en el periodo del mes de agosto de 2017 a mayo de 2018 y sus resultados serán publicados en la revista Ensayos Pedagógicos de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNCR).

            El Lic. Boris Evert Iraheta es el investigador principal y el Dr. Carlos Álvarez Bogantes es coautor, por la Escuela de Ciencias del Movimiento Humano y Calidad de Vida de la UNCR; ambos pertenecen a la a la Red Centroamericana de investigación Aplicada en la niñez y la adolescencia, movimiento Humano, Psicomotricidad y Salud (REDCIMOVI).

            Al evento fueron invitados por la Universidad de El Salvador (UES) MsD. Oscar Wuilman Herrera Ramos, Jefe del Departamento de Ciencias de la Educación; Lic. José Wilfredo Sibrián Gálvez, Coordinador del licenciatura en Ciencias de la Educación especialidad Educacion Física, Deporte y Recreación; y, Lic. Boris Iraheta docente investigador.