Historia de la UES en la vida política del país

  • Viernes 20 de Abril de 2018 | 02:33pm

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Fotografía: Roberto Galindo

El Dr. David Hernández, director de la Editorial Universitaria e historiador, disertó su ponencia denominada La UES en la coyuntura política, económica y social. La ponencia de Hernández se dio en el marco del Primer Foro organizado por la Iniciativa Pre-Congreso de la UES.

                David Hernández explicó que su ponencia es un bosquejo histórico de la participación de la  Universidad de El Salvador (UES) en la vida política del país, lo cual se constituye en una necesidad para conocer nuestras raíces, de dónde venimos, quiénes somos y así desde ese enfoque plantear nuestra posición de la realidad social en el presente y el futuro¸ dijo el historiador.

                Hernández recordó que la UES fue fundada el 16 de febrero de 1841 fue la segunda institución concebida después del ejército nacional en el país, como consecuencia de la disolución de la República Federal de Centro América; además afirmó que su primer rector fue el Presbítero Crisanto Salazar y la UES comenzó a funcionar con apenas doce estudiantes en el convento de San Francisco, actual terreno del parqueo de Catedral de San Salvador.

                Dijo que las primeras materias que se impartieron fueron Gramática latina y castellana Filosofía y Moral; además se estableció desde sus inicios el carácter social y compromiso de la Universidad al enumerar en el Decreto: Se recibirán en dicha universidad de cuenta de la hacienda pública doce niños pobres que vistan becas, quienes deberán saber leer, escribir y aritmética.

                Hernández explicó que desde sus inicios la Universidad se inserta políticamente en la vida de la nación y por ello es notable que algunos de sus rectores como el Dr. Eugenio Aguilar y Francisco Dueñas hayan sido electos como presidentes de la República; reconoció también la influencia que tuvo el clero en el claustro universitario, al grado que el rector Lic. Salvador Pino solicitó al ejecutivo la entrega de la Universidad a la compañía de Jesús algo que no se materializó por el golpe de Estado que propició el capitán general Gerardo Barrios en 1858, quien decretó la separación entre Estado e iglesia.

                Sostuvo que es patente la presencia de la Universidad en la vida pública y social mediante la creación de la facultad de Agrimensura durante la administración del Lic. Dueñas en 1854, donde el vicerrector de la UES Dr. Rafael Saldívar llega al poder como presidente en 1876 y promueve la reforma liberal que decreta la abolición de los ejidos y las tierras comunales para entregárselas a precio simbólico a la naciente oligarquía caficultura.

                De esta forma se puede ver como la Universidad desde la Facultad de Agrimensura juega un papel de asistente científico de la reforma liberal que decreta una reforma agraria al revés, al expropiar las tierras a los pobres para dárselas a los ricos y que está en el origen de la gran problemática nacional y que está presente hasta el día de hoy, que genera la enorme desigualdad económica entre unos pocos que lo tienen todo y muchos que no tienen nada, sostiene Hernández.

                Ya en el siglo XX con la Reforma de Córdoba que se da en Argentina se suscitaron en El Salvador una serie de movilizaciones estudiantiles, además en 1913 hay presencia de intelectuales en el país y mencionó: Dr. Serbelio Navarrete, quien ese año presentó su tesis el Estado Centroamericano, aplicando criterios marxistas y convirtiéndose en un pionero a nivel latinoamericano y en 1935 Navarrete se convierte en rector de la UES.

                Hernández recordó el domingo 30 de marzo de 1930 se fundó el Partido Comunista Salvadoreño varios de los fundadores provenían de las aulas universitarias; también mencionó que los líderes comunistas que dirigieron el levantamiento campesino de 1932, quienes fueron fusilados por la dictadura de Maximiliano Hernández Martínez: Agustín Farabundo Martí, Alfonso Luna y Mario Zapata.

                Otra fecha que Hernández mencionó en su ponencia fue 1944, cuando sus más insignes dirigentes estudiantiles universitarios como Bres. Reynaldo Galindo Polh, Fabio Castillo, Salvador Arias y Raúl Castellanos dirigieron la huelga de brazos caídos logrando el derrocamiento de Martínez quien huyó hacia Honduras.

                Otras de las luchas en las que se vio involucrada la AGEUS y el movimiento estudiantil fue el movimiento de protesta que derrota al dictador José María Lemus en octubre de 1961 en el que participaron los Dres. Fabio Castillo, Ricardo Cáceres y René Fortín Magaña y que posteriormente forman parte de la Junta de gobierno cívico militar.

                Hernández, prosigue y sostiene que la Universidad tuvo un papel protagónico en las dos grandes huelgas magisteriales que se convierten en las canteras de las luchas democráticas en El Salvador; más adelante recordó a quienes dieron vida en 1970 a la primera organización guerrillera denominada Fuerzas Populares de Liberación (FPL), ellos son: Salvador Moncada, Roberto Vargas, Alfredo Castro Quezada, Salvador Linares, junto con dirigentes obreros Salvador Cayetano Carpio, Ernesto Morales, José Dimas Alas y Vladimir Santamaría.

                En mayo de 1975 a raíz de la ejecución del poeta Roque Dalton y de Armando Artiaga  en manos del estado mayor del ERP se divide ese grupo y nace la Resistencia Nacional (RN), ambas organizaciones están dirigidas por estudiantes y profesores universitarios, afirmó Hernández, como Joaquín Villalovos o Napoleón Rodríguez Ruiz, Ana Guadalupe Martínez y Eduardo Sancho.

                Hernández justifica el recuento de estudiantes universitarios en la conformación de organizaciones guerrilleras quienes se pondrán a la vanguardia del movimiento popular que dirigieron una desigual lucha de la población con las tiranías militares entre 1970 y 1992 y que culminaron con la firma de los Acuerdos de Paz.

                Recordó que de los firmantes de los Acuerdos de Paz, ocho provienen de la Universidad de El Salvador: Schafick Handal, Dagoberto Gutiérrez, Joaquín Villalobos, Eduardo Sancho, Nidia Díaz, Francisco Jovel, Roberto cañas y Ana Guadalupe Martínez.

David Hernández reflexionó que esa participación de los universitarios en el movimiento popular y las fuerzas guerrilleras tuvo consecuencias como las intervenciones militares, el asesinato, tortura, encarcelamiento de muchos universitarios e incluso el asesinato de su rector mártir Feliz Ulloa, sin embargo cuestionó que la UES es la gran olvidada de los Acuerdos de Paz bajo el pretexto de que existían otras prioridades como es la disolución de los cuerpos represivos del ejército y la creación de instituciones como el Tribunal Supremo Electoral, Policía nacional Civil y Procuraduría de Derechos Humanos.

Hernández concluyó que  la Universidad de El Salvador en el periodo de la posguerra se caracteriza por un afán de reconstrucción en su infraestructura física como en lo académico curricular y en su organización administrativa.

Además, en la presidencia de Salvador Sánchez Cerén se estima mejorar el presupuesto de la UES hasta un tres por ciento del presupuesto de la nación lo cual impactaría positivamente en cuanto a la equidad y eficiencia de la educación superior y constituiría un referente a nivel nacional de la educación superior.

Link de nota previa del Primer Foro organizado por la Iniciativa Pre-Congreso de la UES.

http://www.humanidades.ues.edu.sv/articulos/analizan-rol-de-la-ues-en-la...