La violencia analizada desde el Trabajo Social

  • Viernes 07 de Abril de 2017 | 04:15pm

Redacción: Alvaro Carbajal, periodista de la Unidad de Comunicaciones

 

La Licda. Sandra de Serrano, trabajadora social, expuso las perspectivas de la violencia desde su especialidad, estimó que vivimos en un entorno violento: “somos una sociedad violenta, poseemos una cultura violenta y hemos desarrollado una industria violenta”, indicó.

                Dijo que la violencia es una manifestación causa y consecuencia de la descomposición social, al ser la violencia una manifestación social se traslapa con la educación social, a partir de lo anterior, Serrano preguntó entonces, ¿es la educación la responsable de la violencia social y de solucionar los problemas sociales?

                La Trabajadora Social consideró que si la educación es parte del problema debe ser parte de la solución, por lo tanto, las instituciones y agentes educativos no deben verse desvinculados de ella, está el MINED monitoreando la situación de violencia en las escuelas, ¿qué medidas está tomando?, ¿qué incide en la violencia en la familia?, ¿será que la violencia se aprende? Si se aprende y se legitiman en la calle y en el seno familiar.

                Dijo que la familia es el espacio donde se transmiten pautas y prácticas culturales, a través de ella se impulsan hábitos, se crean y se intercambian lazos de solidaridad, comprensión pero también problemas y conflictos; la violencia familiar no afecta solo a los que son víctimas directos de ella sino a quienes atestiguan a cualquier acto violento, qué repercusiones tiene un entorno violento en los niños y niñas que proceden de hogares conflictivos, naturalmente reproducirán las mismas conductas en la escuela y todo esto repercute negativamente en el funcionamiento de la sociedad.

                Serrano propone que es fundamental prevenir la violencia y buscar alternativas para erradicarla, además propone que sea a través de la formación y práctica de valores en el seno familiar y deben ser por medio de los valores universales como la honestidad, responsabilidad, la verdad, la solidaridad, el respeto, entre los que mencionó.

                También sugirió algunos criterios como principios personales, familiares, socioculturales, materiales, espirituales y morales entre los que mencionó; a partir de eso dijo que la violencia puede estudiarse desde varias perspectivas: biológica, psicológica, siquiátrica, desde el contexto específico y la perspectiva social.

                Sandra de Serrano  concluyó que la violencia es un problema social comprendiendo su complejidad y los múltiples factores que la generan, entonces cuál es la intervención del trabajo social, respondió: el abordaje se requiere de diferentes disciplinas interviniendo en todas las dimensiones de la problemática, deben estar sociólogos, psicólogos, trabajadores sociales, pero también pueden incluirse médicos, antropólogos e historiadores, lo cual enriquecerá el análisis y las propuestas para su tratamiento.

                Serrano sostuvo que es necesaria potenciar la conformación de equipos interdisciplinarios y que sea una propuesta de intervención profesional a través del modelo ecológico con un enfoque de género y de derechos humanos.