Lactancia materna modifica el cerebro y el desarrollo cognitivo en la primera infancia

  • Martes 09 de Abril de 2019 | 10:46am

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Fotografías: Melissa Sánchez

El Dr. Jairo Zuluaga, especialista en Neurociencia de la Universidad Nacional de Colombia, impartió la conferencia Estudios de la Neurociencia relacionados con el desarrollo integral de la primera infancia, la conferencia tuvo lugar el 5 de abril de 2019 en el teatro universitario y se desarrolló en el marco del 8° Encuentro Mesoamericano y 14° Encuentro nacional  de Educación Inicial y Preescolar.

                Zuluaga partió de la premisa cuáles son los aportes de la Neurociencias en la educación inicial, en la cual se trabaja con niños y en sociedades en conflicto, muy diversas y con apropiaciones tecnológicas muy pobres a pesar de ser tecnológicamente muy desarrolladas y que como sociedad no tenemos las herramientas para reconocer lo que es ese salto de las transformaciones que están sufriendo las comunidades.

                El científico colombiano planteó que la neurodiversidad y la lactancia materna son el eje central de su ponencia, y preguntó cuáles son  las bases neurobiológicas de la diversidad humana, de la diversidad comportamental, de la diversidad de los bebes y en eso radica el reto, no somos iguales, la educación homogenizante hace rato se ha mandado a recoger.

                “No se puede asumir el aula como un espacio estático y citó como ejemplo la canción de Nelson Ned: si las flores pudieran hablar gritarían de amor, y además de amor que dirían si pudieran hablar, y se las imagina desde la perspectiva de un siquiatra de flores, qué pensaría si se encontrara con esa diversidad de flores, unas las catalogaría de exhibicionistas o extrovertidas, mientras que la florcita del cactus sería como tímida, en fin no son iguales, cada una se expresa a su manera”.

                Por ello argumenta que cuesta mucho trabajo entender la diversidad humana, cuesta trabajo entender que los niños no asuman, frente a una postura educativa la misma conducta, no se dejan adoctrinar de manera intensa por la sociedad, ese es un reto con el cual nos estamos enfrentando todos los días, es el reto de la diversidad.

                Dijo que es el reto de las neurociencias, es el reto de enfrentarnos cada día más clara a una cantidad enorme de diferentes formas de pensar, de sentir, de vivir, de formas de vivir el mundo que nos retan, es el tema de las certidumbres y de las incertidumbres, y la educación siempre ha estado muy ligada a las incertidumbres.

                Expuso que siempre nos preguntamos en la educación, qué será de nuestros hijos cuando sean adultos, será una persona de bien, o conflictiva, o complicada, o amable, es el planteamiento de fondo porque responde a la pregunta para qué educamos, será que educamos para tener ciudadanos obedientes, sumisos, tranquilos, pausados, que le hagan caso a lo que les propongan políticamente, o educamos para generar ciudadanos críticos, controversiales, retadores.

                Obviamente, ante esa pregunta de fondo la respuesta no es única, y citó a Garner ¿Para qué educar?, y Garner les responde que hay que educar para la verdad,  la belleza y para la bondad, y el entrevistador le pregunta que son las tres cosas anteriores, y Garner le responde que eso depende del contexto, la verdad para un musulmán, cristiano, salvadoreño, colombiano, y así la belleza y la bondad, es diferente, depende del contexto.

                Piensa que se debe educar para eso, y el tiempo va dando la oportunidad de reconocer cosas que se vuelven trascendentales, la experiencia, reflexionar, permite proponer, retarnos y el tiempo es lo más equitativo del mundo, pues vamos a envejecer y morir, el tiempo entre el nacimiento y la muerte es incierto y eso se llama vida.

                Argumentó  que cuando un niño nace, su vida puede durar un instante o muchos años y aquí hay un reto para la sociedad, entonces sostiene que esto de la neurociencias y la educación la vamos a pensar desde varias perspectivas.

                Sostiene que lo primero que hay es un problema central en términos del desarrollo de los seres humanos, es el problema de la supervivencia en nuestros países, la salud ha llevado a que supervivamos más y más fácilmente y más tiempo y se ha vuelto un problema de salud a la inversa, porque vivimos más años.

                Los niños sobreviven con problemas muy críticos como por ejemplo niños con peso muy bajo de incluso 600 gramos, contra uno de peso normal de 3 mil gramos, con problema de tamaño y el problema no es solo eso, sino que está construyendo ese cerebro, qué expectativa de vida porque si sobrevive, después de nacer bajo a 500 gramos, porque ese impacto al nacer le hizo bajar de peso, y se recuperó y empezó a ganar peso y entró al programa canguro y sobrevivió.

                Zuluaga dijo hoy en día, puedo decir con seguridad, qué fortuna haber podido trabajar con él y el niño decir que fortuna recuperarme y salir adelante, hoy en día es un niño que es él, no puedo decir que es un niño normal, porque esa palabra le rompe el contexto que está planteando de diversidad, si preguntan que si hay algún retraso psicomotor y les aseguró  que algo hay de cambios neuromotores, pero es un niño inteligente, capaz e integrado socialmente.

                Dijo que el programa canguro, le permite plantearse por qué surgió ese programa canguro que se basa en obviedades, y que fue lo obvio que se les ocurrió a los profesores de pediatría con ese programa: Amor, calor y leche materna, en 1980, para ese tiempo no habían bases neurocientíficas para sustentar que el amor mejoraba el desarrollo cerebral.                      

                   Explica que por ningún lado se encontraba en una revista científica que diga: impacto del amor en el hipocampo e incremento en las conexiones sinápticas y en aquél tiempo a manera de broma decían: cierto que el amor mielimisa, y nos reíamos porque decíamos que era algo del amor mielimisaciones y ese sistema nervioso se vuelve más productivo, más generador de ideas; pero en realidad era una tomadera de pelo.

                Zuluaga ahora cuenta y plantea algunas ideas de los que hay en la ciencia que demuestra que el amor si mielimisa y cambia la organización del cerebro, pero el amor, el calor y la leche materna y se centró a hablar de la leche materna y garantizar la lactancia materna un elemento fundamental: obvio que la leche materna es fundamental para el desarrollo humano.

                Y aunque no se tiene datos que en los años 1960 la lactancia materna debió de estar por encima del 60 por ciento, hoy le dieron un dato que en 1990 la lactancia materna había bajado al 15 por ciento, lo que significa que las mamás no lactaban a sus bebes, sino que se gastaban el poquito de dinero en comprar leche en polvo que con un poco de publicidad le ponían una viñeta muy elegante que decía leche en polvo “maternizada”.

                Dijo que dentro de esa dinámica bien compleja, a las transnacionales lo que les produjo y les sigue produciendo la venta de leches “maternizadas”  son enormes ganancias, lo cual no quiere decir que no tengan alguna utilidad, hay momentos en que como médicos tienen que decirle a las madres: oiga dele un tarro de esta leche que tiene unos componentes especiales que evita que el niño vaya a tener problemas intestinales, pero eso no se puede generalizar con todos los niños, no señor ahí hay un negocio de fondo.

                Y preguntó a la audiencia, quiénes creen la lactancia materna es importante para el desarrollo infantil, todos, es una obviedad, pero como a las empleadas hay que darles tiempo a las 10 de la mañana para que salga y lacte a su bebe o le va garantizar la empresa que traigan un coche para que trasladen el bebe, o se generen bancos de leche, bueno pero eso cuesta mucho.

                Ahí es donde como sociedad tenemos que ponernos de acuerdo, porque la lactancia materna es muy importante y no solo a nivel nutricional, la lactancia materna tiene otros componentes más allá de lo nutricional, le permite al bebé interactuar visual, gustativa y olfatoriamente con la mamá y todo eso transforma el cerebro.   Se aprende el vínculo madre e hijo, los papás aprende a querer a sus hijos y viceversa y eso se le llama neurodesarrollo.

                Para explicarlo, Zuluaga cuestionó, Qué hace la ciencia, y para explicarlo lo realiza a través de modelos con otros animales como se comportan si no son lactados y otros sí lactan, que también ya están siendo cuestionados por razones éticas, pero se pueden hacer como modelos de investigación.

                Con un ejemplo con ratas, se experimentó que pasa si ratas recién nacidas se separan de sus mamás a ver qué pasa y se encontró lo siguiente: cuando se trabaja con la separación materna temprana se somete al individuo a stress y este tiene unas connotaciones muy particulares desde la fisiología, ese stress es muy importante porque empuja al sistema a tratar de adaptarse a las dificultades pero cuando pasa de ciertos límites puede inducir a alteraciones en el desarrollo, en el aprendizaje, memoria, trastornos temperamentales.

                Entonces surge la pregunta, será que si la supresión de la lactancia materna puede llegar a generar esas patologías y de qué manera y qué puede llegar a ocurrir?, y sugirió abordar el tema de depresión en niños, qué ha pasado, ha disminuido o ha aumentado?, respuesta, ha aumentado; si se buscan estadísticas sobre suicidios en escolares y las estadísticas son alarmantes.

                Mostró lo que hay en investigación de la neurociencia los cambios asociados a depresión en los últimos años: déficit atencionales, hiperactividad, y en términos metabólicos, la obesidad que se le reconoce como la enfermedad del siglo XXI, y no es simplemente porque alguien come mucho, hay unas razones evolutivas que se están comenzando a entender.

                Sostiene que todo lo que antes se miraba aislado, la hipertensión, depresión e esquizofrenia, psicosis, neurosis; agregó que la lactancia materna tiene tanto impacto en el desarrollo del sistema nervioso  y es ahí donde se encuentra la relación con la obesidad, depresión, eventualmente con suicidio.

                Preguntó, cuáles son las realidades que los países centroamericanos y suramericanos están viviendo; al día son abandonados dos niños en Colombia, eso es horrible y debería impactar a la sociedad muy afondo, porque tiende a crecer porque los padres son cada vez más “chiquitines”, primera menstruación y ya quedó embarazada, padres adolescentes.

                Dos de cada cinco adolescentes menores de 16 años gestantes, eso representa el 40 por ciento, eso es peligroso, qué esfuerzos educativos, en qué dirección, qué esfuerzos alimenticios si lo de fondo es muchísimo más grave.

                Zuluaga vuelve a los modelos con ratas:  apenas nacen las ratas las separan y no las dejan comer, no las dejan estar en contacto con las mamás y se les suspende la lactancia materna durante dos o tres horas al día, el impacto que tienen en el neurodesarrollo es impresionante y explica aspectos bioquímicos que tienen impacto metabólico, el funcionamiento nutricional y aspectos comportamental, si las raticas se deprimen, si la ratica se queda en un rincón de la jaula y no se mueve todo el día y que le pongan la comida y no la busque, son indicadores de depresión, separar a las mamás ratas de las raticas tienen grandes efectos metabólicos: se le sube la azúcar en la sangre, las que no han sido lactadas y aumentan de peso.

                Puso otro ejemplo que en 1945 durante la segunda guerra mundial, en Austria surge un problema de salud pública de obesidad de invierno; las mamás que quedaron embarazadas en noviembre y diciembre, las mujeres que estuvieron gestando a temprana edad esos bebés nacieron con muy bajo peso, pero las mamás que quedaron embarazadas más adelante, sorpresa, los bebés nacieron obesos, y no solo ellos, sino sus generaciones siguientes, “obesidad de invierno”, eso fue el resultado de la hambruna.

                El las ratas, efectos comportamentales, aumento de la motilidad, déficit de atención y de memoria que está vinculado con otro problemas de la ansiedad y depresión; también ofreció datos en términos para neurocientíficos, cambian las conexiones a nivel frontal, prefrontal y del hipocampo y entonces se concluye, y hasta allá llega la lactancia materna.

                Qué hay de nuevo en materia de nuerociencia?, en el 2001 mostró datos sobre el cuidado materno, cambios en las matogénesis del hipocampo, o cambios en las organización comunicativa en el cerebro, en alguna región especial que se llama hipocampo, además cambios en el desarrollo cognitivo en ratas.

                Y otro tema de una revista científica: Mi madre, yo mismo; que está diciendo que el cariñito de la madre, el amor y la leche materna modifica el cerebro y el desarrollo cognitivo, a partir de lo cual cambian algunas características de expresión, en ese sentido el desarrollo del individuo depende de sus genes.

                Llegó al tema del ambiente y la nutrición y lo que implica en términos la nutrición en términos de recompensa, el placer que se siente al sentir que chupa la teta de la mamá y eso involucra cambios en el cerebro y todo eso genera diversidad hipegenética.

                Entonces aparecen todos los posibles contextos de lo anterior, preguntas que surgen, el cuidado materno es mucho más útil cuando la mamá es cariñosa?, porque el maltrato genera un deterioro importante a nivel cognitivo; pueden las sociedades transformarse desde sus dinámicas de relaciones tempranas, materno infantiles, perinatales, obvio que sí, es de política, cultura y sociedad.

                Qué se puede hacer para que esto cambie, que entendamos la diversidad pero además la propiciemos y que no se generen obstáculos para incorporar la diversidad, pero qué implica la neurociencia en el desarrollo educativo y cuando se habla de educación inicial se habla del desarrollo de sistemas sensoriales, visión, audición de reconocer como soy yo y como me relaciono con el mundo pero sobre todo aprender el otro y eso es fundamental en lo educativo.

                Que se espera de todo esto que haya una revolución social basado en entender que somos diferentes: mis movimientos, mis límites, mi acción, tu reacción, me nutro, me alimento y vuelve el placer y si algo genera placer lo refuerzo, y si algo genera placer lo refuerzo hasta la saciedad y la adicción, por eso la neurociencias se mete con la historia del modelo adictivo.

                Finalmente, Zuluaga planteó los retos que se mantienen permanentemente con la neurociencia; ¿cómo meter la neurociencia a realidades de transformación social, realidades humanas que tienen que ver con lo cotidiano, bajar la ciencia a lo real de lo educativo? Y aparecen cosas como la apropiación de estrategias educativas adecuadas a la diversidad.

                Lo anterior en lo educativo cuesta trabajo, porque las estrategias educativas de un maestro están adecuadas a la homogeneidad, se quiere usar lo mismo todo para que todos respondan lo mismo y el resultado sea el mismo, lo cual es obsoleto y en contra sentido.

                Concluyó que el problema de la nutrición es un problema de seguridad nacional, la nutrición no se puede ver como un problema secundario, para dejar a ver qué pasa, la nutrición en su problema de corto, mediano y de largo plazo, la nutrición no se puede volver banales y aquí el enfoque intersectorial es crítico.