Maestro Francisco Borja, una vida en el Teatro UES

  • Jueves 20 de Abril de 2017 | 04:40pm

Por: Clanci Rosa

Francisco Borja es el responsable de la dirección de un gran número de obras en el teatro universitario, maestro de jóvenes de diversas carreras que sienten pasión por este arte. Sus primeros pasos en el mundo teatral se dan en el contexto del conflicto armado  y la Guerra Civil salvadoreña, con una larga trayectoria marcada por los conflictos sociales y políticos  Borja comparte en esta entrevista diversos aspectos de su vida y su carrera como actor y maestro de teatro UES

 

            Iniciemos la entrevista hablando de sus orígenes ¿dónde nació usted?

Yo nací en Santa Ana en 1966, en la Colonia el Palmar, Somos cuatro hermanos pero quedamos solo tres,  uno murió en el conflicto armado. Mi padre murió el año pasado, mi madre aún está viva tiene 90 años.

2. ¿A qué se dedicaban sus padres?

Mi papá se dedicó a trabajar toda su vida en dirección de publicaciones en el ministerio de Educación después  en SECULTURA,  mi mamá siempre fue comerciante en pequeño, así nos criamos.

2. Nació en Santa Ana,  ¿Háblenos de su infancia en la tierra morena?

En realidad fue poco tiempo el que estuve en Santa Ana, nací ahí pero no pase más que dos años, debido a que mi papá era de Ahuachapán y  vivía aquí en san salvador, mi mamá se vino a vivir con él. El tiempo que vivieron en Santa Ana nacieron todos mis hermanos, pero cuando yo nací se vino mi mamá a vivir acá, solo viví un año y medio en Santa Ana.

3.         ¿Cómo fue su vida en educación básica y bachillerato?

Estudie plan básico hasta noveno  grado en el Liceo Reverendo Juan Bueno. Luego estudié primero y segundo año de bachillerato en el Colegio García Flamenco, el tercero de Bachillerato lo hice en el Liceo Jean Piaget , porque la situación económica de mis papás no estaba muy buena en esos años, tuve que aceptar cambiarme al Jean Piaget, el otro colegio la cuota había subido. Cursé bachillerato académico.

Inicios con el arte

Ya entrando en materia, de lo que usted se dedica, ¿cuándo empieza su pasión por el teatro?

Precisamente en bachillerato yo conocí un maestro en el García, también en el jean piaget, como le digo eran los mismo maestros, Bori Barraza , me impartía letras y estéticas, entonces en la materia de estéticas él acostumbraba dejarnos trabajo de montar obritas, él es actor, ahí fue donde yo creo que me nació un poquito.

 Luego él formo un grupo de teatro en el Liceo Jean Piaget sobre todo, y montó una obra y yo recuerdo muy bien que yo no fui seleccionado por él. De todos los grados y secciones él escogió a la gente que el ¡va¡ la veía , a mi no me escogió , pero yo veía que después de clase después de las 12 se quedaban ensayando, entonces me quedaba para ver, le pedí permiso: ¿puedo quedarme para ver? si podes quedarte para ver , ya me quedaba yo viéndolos . Entonces quizá como a las tres semanas que él vio que dos o tres veces a la semana me quedaba  viendo me dijo quítate los zapatos y entra, Ya yo me descalcé y entré

¿Y esa era su intención?

Mm, quizá si fue sorpresiva, pero ajá si lo hacía con aquello de que ojala vea , o sea si quería estar ahí , en los ejercicios y todo, y así con el uniforme, solo recuerdo que me quité los zapatos porque se ensayaba descalzo , así con el uniforme fue mi primer ensayo, el siguiente día si ya fui con ropa de trabajo.

¿Y Recuerda la obra que montaban?

Si, si. Se llamaba los de la mesa 10, la primer obra que trabajamos ese año, de Osvaldo Dragón, un dramaturgo Argentino,  y la presentamos en el auditórium del Ministerio del Interior

¿Cuántos años tenía usted?

17 años.

 Entonces los de la mesa 10 fue la primera obra en la que participó, ¿cómo fue esa experiencia? Si, esa fue la primera obra en la que trabajé, y fue así como surgió el sabor el gusto, o sea Boris me enseñó lo primero que para ser actor uno necesitas ser humilde y ya luego cuando terminé el bachillerato a los 17 años, porque de 17 salí, yo quería seguir con la inquietud , a mediado de año, estaba estudiando bachillerato cuando él me dijo que aquí en la UES había grupo de teatro , que no sabía si eran universitarios, pero que viniera, fue así como yo llegué a la U .

 

2. ¿Cómo era la U en ese tiempo?

Estamos hablando de los ochentas. Era muy bonito entrar a la U (risas). Pleno conflicto armado, la Guerra y todo eso. Entonces me vine a la U con el mismo uniforme me vine, busqué a la gente en el mismo edificio donde está el teatro universitario, también estaba el  edificio grande que era extensión universitaria y aquí estaban los grupos de danzas, de música y de teatro.

¿No entró, digamos a estudiar a la U sino de una vez al teatro?

No, yo nunca he estudiado en esta universidad yo vine por el teatro universitario, del colegio yo me venía para la U, los ensayos eran de 2 a 4, aquí almorzaba, le pedí permiso a mi mami a mi padre.

 

 

¿Quién era el maestro de teatro en ese entonces en la U?

El maestro del elenco de teatro era Mario Tenorio, y los maestros del taller, Edwin Pastore Y Yanira Contreras de Tenorio, era la esposa del director. Recibí todo ese año el taller, y justo en el 85 yo formé parte del teatro universitario. Estuve año y media trabajando con Mario Tenorio. En el 86 fue el terremoto.

¿Recuerda las obras que trabajaron en ese año?

Sí, claro, trabajamos siempre las obras de Dragún, eran muy trabajadas en ese tiempo por el teatro U, también el crucificado, de un dramaturgo Guatemalteco, y justo cuando íbamos a estrenar el crucificado en el 86, fue el terremoto.

¿Qué consecuencias trajo al teatro U el terremoto?

Fue terrible, (en su rostro se dibuja la tristeza) el edificio quedó mal, ensayábamos afuera, pusimos unos canopis , pero no era lo mismo . Vino a quitarnos el ímpetu, las condiciones no eran favorables, sin embargo no hubo pausa porque los maestros siguieron trabajando.

¿Cuánto tiempo pasaron en esas condiciones?

En realidad yo poco, porque me fui a estudiar a México en enero del 87.

¿Y cómo se dio la oportunidad de que saliera a estudiar a México?

Fue una oportunidad, si, pero también fue chantaje. Con mi familia por esa década de los 80 sufrimos la perdida de mi hermano, murió combatiendo, él se incorporó a la guerrilla. Entonces con esa gran pérdida de mi hermano y la situación política del país, donde  a mí ya me habían reclutado en dos veces el ejército (sonríe).

 Y por medio del teatro, aunque costó, pero me lograron sacar. Mi familia estaba muy temerosa, porque para uno de joven en esa época era difícil, entonces, yo cuando murió mi hermano, juré vengar su  muerte y mis papás previeron que yo quizá andaba metido en algo, como aquí en la U habían varias organizaciones y si pues yo andaba cerca, mis papás pudieron ver eso y me empezaron chantajear, me chantajearon con el teatro porque yo tenía familia en México, vivía una tía, así que me fui y  regresé en el 91, fueron 4 años de estar allá.

¿En México, en cuál institución estudió?

 Estudié la carrea licenciatura en actuación, en el Instituto de Bellas Artes INBA de México, duraba cuatro años. Hice los exámenes que se hacían y quedé en la primera ronda y empecé a estudiar la carrera, ya no me gradué, terminé la carrera pero no me gradué.

¿Y eso porqué?

Porque me vine precisamente porque mi abuela murió, era una época muy dura para la familia, y yo había venido de vacaciones solo tenía que ir a cursar solamente el montaje final de carrera , yo había dejado de estudiar un año porque como estudiantes extranjero en el INBA tenía derechos a no estudiar un año, que era teatro mexicano , yo me podía graduar solo con los 4 años cursados y hacer el trabajo de graduación que era un año más, entonces ya no regresé por situaciones económicas , familiares.  Egresé pero no me gradué, hasta hoy, ya no regresé a México mas nunca, tengo muy buenas amistades en México, pero nunca regresé a México

¿Cómo fue ese periodo en México, estaba lejos pero sabía la situación política que vivía el país?

Esa época fue dura, porque todas mis amistades , compañeros que yo había dejado acá, varios fueron capturados, desaparecidos, pero yo siempre supe que me había ido no para quedarme sino que iba a regresar, y fue así que regresé en el 91 , para la firma ya de los acuerdos de paz  . Recuerdo que trabajamos con Edwin Pastore, la obra Pedro y el capitán la presentamos en campamentos de desmovilizados del FMLN en pleno 92 y montamos la bicicleta al pie de la muralla, de Álvaro Menéndez leal,, yo como actor invitado y a partir de ahí fui contratado por la Universidad ya yo me quedé trabajando, es decir, desde el 92 estoy aquí.

 

Cómo fue el teatro universitario en la Guerra

“Mi juventud fue en pleno conflicto” viví dos intervenciones de la U, una vez la guardia me penquió todo. Recordar eso da una sensación de dolor, pero tan bien de satisfacción de haber sobrevivido, y se lo debo a mis padres, porque si yo me hubiera quedado aquí yo quizás hubiera corrido la suerte de mi hermano, porque era muy pasional. Gracias a mis padres que no me dejaron vengar la muerte de mi hermano y encontré lo que es mi vida y es el teatro.

También el teatro universitario se caracterizó siempre por ser crítico, denunciar y hablar de la realidad de una manera reflexiva, es la filosofía desde su origen desde el maestro barbero, es lo que hemos venido siguiendo, yo vengo directo del legado del maestro Barbero, que fue maestro de Mario tenorio , el maestro de Mario tenorio  fue maestro de Edwin Pastore y Pastore fue mi maestro, Mario también lo fue y aun estoy acá y espero que nunca desaparezca esa visión crítica que por medio del teatro la UES se ha caracterizado siempre .

¿En cuanto a su formación, después de estudiar en México ha tenido la oportunidad de estar en otros procesos formativos?

Si. Un actor nunca deja de aprender. En cualquier profesión pero en esta quizá más. El arte en el país está en pañales, siempre ha estado en pañales y nos gusta estar en pañales. No hemos querido crecer, desarrollarnos. Cada año se presentan oportunidades de formación, como el proyecto lagartija, que año con año se lleva a cabo en enero y yo tengo tiempo de asistir.

             ¿Hay una obra teatral que sea su favorita?

Mmm,  a mi me gusta el teatro, y todas las obras teatrales tienen su valor, me vinculo mas quizá por el teatro reflexivo, vanguardista, critico que por la comedia no más por divertimento, aunque me gusta la comedia pero la filosofía del teatro UES es ser crítico, entonces no puedo hablar de una obra favorita y tampoco de autor, de todos se aprende algo. Tengo autores y dramaturgos preferidos, como Lorca, Oscar Wilde, actualmente en el país conozco es mi amiga del alma  Rogelina Cerritos que es la punta de lanza en la dramaturgia salvadoreña, Álvaro Menéndez leal, me gustó trabajar mucho con él. Yo cada vez que leo una obra me gusta y cuando la veo en el escenario me gusta más.

¿Hay algún personaje que interpretó y se identificó?

Sí, siempre pasa, pero me pasa con todas las obras.

Teatro y reconocimiento en el país

En cuanto al reconocimiento del arte en el país y específicamente el teatro ¿cómo valora qué es visto el arte de forma general, y específicamente el teatro cree que tiene la importancia qué se merece?

Es una deuda histórica que el país tiene con el teatro pero igual que todas las artes. Pero no puedo negar que a nivel regional el teatro salvadoreño ha dado un brinco de calidad, no puedo decir que estamos mal pero tampoco que estamos bien, porque el día que digamos que estemos bien nos conformaríamos y ya no crecemos. Pero si hace falta políticas de Estado que apoye. Aquí mismo en la Universidad, que aparte estén sacrificando  sus clases para formarse integralmente tengan que preocuparse de derechos que ellos creen que se les violan  (en referencia a las protestas de los elencos artísticos en contra de la remoción del Ex secretario de cultura Fernando Carranza)

Ahora en bien, hablando un poco de las nuevas tecnologías, cómo impactan estas hoy en día a la hora de montar una obra pero cree que representan también obstáculos por ser la sociedad de la inmediatez?

Yo Siempre he dicho que la tecnología es un arma que se puede utilizar bien pero también puede ser nefasta, igual a la hora de montar un espectáculo uno puede tener todo la multimedia pero se desvalora la actuación, que es el valor más importante desde la actriz yo trato de mantener esa humildad, la precariedad que hace más creativo al artista. El no tener toda parafernalia teatral nos hace inventar, y el arte es un invento del ser humano. Entonces es de tener cuidado con la tecnología como artistas no dejarse envolver por ella, a que no se pierda el verdadero sentido de lo que es la belleza, la sencillez, etc y utilizarla de manera correcta es la labor del verdadero artista.

Para finalizar y debido a tantos años que usted tiene de estar en la U, quiero preguntarle ¿cuál es la percepción que usted tiene de la universidad?

Aunque me duela es de retroceso, porque no veo yo por donde la universidad dignifique el ser universitario, este es un micro ejemplo de lo que pasa en el país entero, es triste que la universidad después de haber sido la cuna de grandes personajes, pensadores , donde tanto se luchó para lograr una sociedad más justa, se sigan dando situaciones en las que uno se queda indignado, y estos sucesos se convierten en costumbre, pero como es la costumbre nadie las ve mal y definitivamente los estudiantes después de la guerra ya no tenemos ganas de armar otro relajo, y la juventud de hoy lamentablemente está contaminado por otro tipo de cosas que los perturba y desvían a cosas negativas y no es una lucha por la calidad académica , mejores condiciones para los estudiantes , por una integralidad de la educación que es formarse como profesional pero tener espacios culturales y deportivos, entonces lo tengo que decir, le he dedicado tantos años a la UES pero definitivamente vamos para atrás.

El maestro Borja ha trabajado solo en la Universidad alrededor de dos obras por año y siempre con el mensaje reflexivo y critico.

La obra sobre Monseñor Romero que recientemente se presentó en el FICCUA en Nicaragua es sin duda uno de los grandes aportes a la historia salvadoreña

“ La muerte de Monseñor Romero nos marcó y propició  una insurrección de un pueblo que ya estaba cansado de tanta represión sino lo vemos desde ese punto estamos tapando la historia pero también monseñor Romero ha sido utilizado como una figura eminentemente radical y nunca lo fue, lo han tildado de izquierda de guerrillero y no es cierto Monseñor Romero no tenía ningún tinte de eso, su figura ha sido utilizada a conveniencia , entonces decir la verdad sobre Monseñor Romero es lo que se trata con el arte, es lo que hacemos con la obra teatral Monseñor Romero”.