Opinión Estudiantil

  • Miércoles 29 de Febrero de 2012 | 02:22pm

Efectos de las Nuevas Tecnologías en la Ética Periodística.           

Por Luis Menjívar, Estudiante de Periodismo

luismenjivar10@gmail.com

Con el surgimiento de las nuevas tecnologías, el periodismo digital toma mayor auge en la difusión informativa, permitiendo satisfacer las demandas de la Sociedad de la Información, que es la etapa por la que atravesamos en la actualidad, lo cual representa un avance en la inmediatez, pero también un retroceso en la ética periodística.

Gracias al avance tecnológico y el internet, la información se recibe con mayor rapidez que hace una década. El proceso de producción periodística se agilizó. El problema es que los medios de comunicación digital, en repetidas ocasiones obvian la ética y escriben notas o presentan imágenes, que lesionan la integridad y la moral de las personas implicadas en el hecho.

Un ejemplo tangible es la publicación del periódico digital El Faro, con fecha del 24 de julio del 2011, escrita por el periodista: Roberto Valencia, titulada “Yo Violada”, en la que se describe de forma morbosa, cómo ocurrió el delito de violación de una joven estudiante por parte de pandilleros, olvidando por un momento el objetivo de informar, satisfaciendo al sensacionalismo:

” …Entró el primero de sus violadores. Nunca supo si era el palabrero o el cumpleañero. Se quitó la calzoneta, le ordenó tumbarse boca arriba y abrirse de piernas, y comenzó a violarla, a pelo, y Magaly lloró,… hasta que él se fue y se fue, pero al poco vino uno; no, dos, y la violaron a la vez, sin importarles la sangre, y le decían: ponete así, hacele así…

Ésta es una publicación que para denunciar el hecho, recurre a descripciones anti éticas que lejos de formar al receptor, despierta el morbo, evidenciando la falta de autorregulación periodística establecida en el artículo 9, por el Código de Ética de la Prensa de El Salvador:  “Se debe evitar la exaltación y la descripción morbosa de la violencia…”

Este caso nos permite comprender la responsabilidad que implica la práctica periodística, así como el “libertinaje”  que  utiliza el Faro en ocasiones, por ello cabe recalcar que la virtud de la inmediatez digital, no debe opacar el respeto a las normas éticas que nos exige la profesión periodística.