Revista “La Universidad” dedica número a Monseñor Romero

  • Viernes 22 de Febrero de 2019 | 03:20pm

Redacción y fotografía: Roberto Galindo

Con la participación del Doctor Salvador Menéndez Leal, Coordinador de la Maestría en Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias y Humanidades, se realizó la presentación la revista “La Universidad”, con el numero especial dedicado a Monseñor Romero. La actividad tuvo lugar en el salón del Consejo superior Universitario el día miércoles 20 de febrero.

La actividad inició con la ponencia del Dr. Manuel de Jesús Joya, Vicerrector académico de la Universidad de El Salvador, denominada Monseñor Romero, la Universidad de El Salvador y la misión cristiana de su figura de gran valor académico, aprendiendo de sus prédicas, de su vida y obra.

El Dr. Joya mencionó que el trabajo que se expone ayudará a las nuevas generaciones al conocimiento del hombre, el santo, el pastor y su historia, permitirá estudiar todos aquellos elementos fundamentales de la historia reciente del país.

El vicerrector dijo que la injusticia social fue el marco histórico que desató una escalada de movimientos políticos y protestas que culminaron en una sangrienta guerra civil de doce años, con características violentas, con el sufrimiento del pueblo, el cual pagó con los muertos, desaparecidos, torturados, masacrados, con el sacrificio mayor en los pobres.

Continuó explicando que en la década de  mil novecientos ochenta, ser universitario era peligroso, fue un contexto político donde se tildaba de comunista o subversivo a quien estudiaba o trabajaba en la UES, esa fue la cuota que pagó la máxima casa de estudios de El Salvador, persecución, tortura, asesinatos y masacres.

Mencionó que Monseñor no buscó ser líder, fue el pueblo quien lo eligió, más cuando sufrió el proceso de metamorfosis, producto del cambio interior profundo siempre caminando a la par de Dios, encontró que la lucha del hombre es consigo mismo y al pensar en sus hermanos lo hizo grande, fue el amor a sus hermanos un deseo indescriptible, reclamó los derechos de los campesinos, de los obreros, de la gente pobre.

La voz de los sin voz, que brotaba del amor genuino de un ser superior que hizo que buscara una transformación de una realidad vivida en ese momento transformar el odio por amor, la injusticia el respeto a los derechos humanos, formó un escudo que resguarda a los pobres y sus adversarios lo vieron como agresión

Admiró la entrega y el compromiso de luchar en ese momento tan crítico que le costó la vida, como santo, trascendió a la santidad, entendido como mantenerse separado de lo común, considerado sagrado a la condición pura y la obediencia a Dios.

El coordinador de la Maestría en Derechos Humano, Dr. Salvador Menéndez Leal, reflexionó sobre la valiosa herencia de Romero como defensor de los Derechos Humanos, primero con un marco de referencia, una caracterización de su figura  y al final las ideas  que definen a Monseñor no solo como artesano de la paz, si no como constructor de la democracia.

Menéndez Leal expresó que la esperanza del personaje sigue siendo vigente, se convirtió en un referente axiológico desde que pronunció el verbo, en la actualidad se necesita de su luz, esto enfatiza la vigencia de su pensamiento en la actualidad que sigue siendo el norte y el horizonte de esta sociedad.

El Doctor Menéndez dijo que encontró la característica, de pastor mártir, murió por lo que creyó, gesto inusual en nuestra sociedad, además se encarnó con las condiciones del contexto como La voz de los sin voz y se expresó con esperanza denunciante y profética.

Al final expresó que es el guía espiritual de la nación, porque el pueblo lo definió así, pronunciaba la voz de las víctimas, no solo anunció, también denunció las atrocidades de la época como todo un profeta.

Por otra parte el doctor y sacerdote Juan José Chopin lo definió como: Romero como la  conciencia social de los salvadoreños, aduciendo que el mejor reporte sobre su asesinato lo tiene Tutela Legal “María Julia Hernández” y Monseñor Rosa Chávez lo presenta como un comunicador, le gustaba mucho el periodismo.

Mencionó Chopin varios escritos en libros sobre Romero, agregó que para Rosa Chávez, Romero  fue un mártir de la comunicación siendo la palabra muy sagrada por lo que hay que rescatarla escrita o hablada, contrastado con la vida de los jóvenes de hoy que vive en un mundo digital y liquido donde no hay ancla segura de dónde agarrarse, hablo también de la soledad del profeta.