Romero, un santo que clama justicia

  • Lunes 15 de Octubre de 2018 | 08:32am

Redacción y Fotografías: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

La octava sesión de la Cátedra Abierta Monseñor Romero se trasladó a la Catedral Metropolitana de San Salvador, el panel foro tuvo lugar el sábado 13 de octubre de 2018, justo un día antes de la canonización de Monseñor Oscar Arnulfo Romero por parte del Vaticano en Roma.

                La octava sesión se celebró con el foro denominado Romero, un santo que clama justicia en la que participaron como panelistas David Morales, exprocurador de Derechos Humanos; Padre Rogelio Poncelle, hermana Noemi Ortiz, Eliazar López (Chiapas, México) y Vicente Cuchillas Melara, decano de la Facultad de Ciencias y Humanidades.

                David Morales realizó un análisis jurídico de la vida, martirio y el proceso judicial en contra de los asesinos de Monseñor Romero, en su disertación lamentó que el sistema judicial hasta este momento sigue  aplicando una política de impunidad desde la Ley de Amnistía que perdonaba los crímenes de guerra que sucedieron durante el conflicto armado.

                Sostiene que la impunidad del sistema judicial se instauró mucho antes de la Ley de Amnistía, concretamente en 1987, el tribunal que investigaba el asesinato de Romero tenía evidencias que señalaban al Mayor Roberto d’Aubuisson y Alvaro Saravia pero lo abogados de los imputados presentaron un habeas corpus ante la CSJ, que ilegalmente intervino en el juicio y ordenaron la anulación de la declaración de Amado Garay como testigo.

                Para Morales es la CSJ la que toma una acción ilegal para clausurar el juicio Monseñor Romero, la impunidad continuó con la Ley de Amnistía de 1993 para cerrar definitivamente el caso y luego vino esta etapa del conocimiento de la verdad, lo que negó la justicia salvadoreña, lo que negó la fiscalía, los tribunales, la CSJ que responden a sectores de poder político y económicos, lo investigaron instancias internacionales.

                La primera instancia fue la Comisión de la Verdad que emanó de los Acuerdos de Paz que estableció plena evidencia de la responsabilidad de Mayor Roberto d’Aubuisson, Saravia y los escuadrones de la muerte financiados por personajes poderosos y la Comisión de la Verdad pidió justicia en muchos casos como los crímenes de campesinos, desapariciones forzadas, los sacerdotes jesuitas y Monseñor Romero.   

                Morales enfatiza que la tarea es del sistema judicial de El Salvador y que paradójicamente no pueda explicarse masacres de campesinos, miles de desapariciones forzadas si no es por la complicidad del sistema judicial que es la gran cómplice de las violaciones de derechos humanos, además declara que Monseñor Romero es el guía espiritual de El Salvador y al asesinarlo se dañó a toda la sociedad.

                Afirmó que la CIDH es la que ha pedido que se reabra el caso para conocer la verdad, por eso es un gran desafío y lucha por abrir la justicia en El Salvador y citó que aunque en el año 2016 la CSJ decretó inconstitucional la Ley de Amnistía se constituye en una conquista de 25 años de lucha de las organizaciones que velan por los derechos humanos.

                Morales dedicó un tributo a todos los defensores de los derechos humanos entre ellos a María Julia Hernández, Monseñor Rivera y Damas, David Alvarez Córdoba.

                Morales se refirió a los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en los casos de Monseñor Romero, los padres Jesuitas que hace referencia al derecho a conocer la verdad que se constituye en un derecho individual pero también colectivo de toda la sociedad.          

                El exprocurador enfatizó que el 24 de marzo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó en honor a Monseñor Romero el día Mundial de la dignidad de las víctimas y el día del derecho a la verdad, lo cual se constituye en el mejor homenaje al pastor de la Iglesia Católica Salvadoreña.

Morales sostuvo que Romero además de su dimensión profética y espiritual se debe recordar como el gran defensor de los derechos humanos en El Salvador en uno de los periodos más difíciles como lo fue el conflicto armado y que reclamaba la necesidad de los cambios sociales y la construcción histórica de la justicia.

                  Dijo que Monseñor Romero representaba a la iglesia progresista de aquel momento de lucha por el cambio a pesar de la persecución y que lo motivó a fundar la Tutela Legal del Arzobispado, pero además en sus homilías además de predicar el evangelio la mitad la dedicaba a realizar informes sobre derechos humanos y a realizar denuncias.

                Morales durante su ponencia realizó un análisis histórico  del contexto en que se da el asesinato de monseñor Romero, sostuvo que los intentes de asesinado del arzobispo de San Salvador se planificó con mucha antelación y desde febrero ya habían intentado asesinarlo.

                Morales explicó como estaba organizado el escuadrón de la muerte que ejecutó el asesinato de Monseñor Romero, en el que aparecen Alvaro Saravia, Amado Garay, Mayor Roberto d’Aubuisson.

                Por su parte, el Padre Rogelio Poncelle su disertación la enfocó a realizar una análisis crítico del discurso de Monseñor Romero durante sus homilías.

                El Lic. José Vicente Cuchillas Melara saludó a los asistentes a la cátedra abierta Monseñor Romero y elogió la canonización de Monseñor Romero y que para América Latina es San Romero hace décadas.

                Cuchillas dijo que la cátedra es un esfuerzo que realizan como Universidad de El Salvador para estudiar el legado del Pastor Martir Monseñor Romero.