UES entrega reconocimiento póstumo de estudiantes asesinados el 30 de julio de 1975

  • Martes 30 de Julio de 2019 | 03:54pm

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Fotografías: Roberto Galindo

Autoridades de la Universidad de El Salvador (UES) entregaron reconocimientos post mortem a 4 estudiantes asesinados durante la marcha del 30 de julio de 1975; los estudiantes recordados y homenajeados son: Napoleón Orlando Calderón Grande, José Domingo Aldana Guerra, Sergio Antonio Cabrera Quintanilla y Reinaldo Enrique Hasbún Jiménez.

                El evento tuvo lugar en el teatro universitario el 30 de julio de 2019, 44 años después del fatídico suceso y fue presidido por: Iván Hernández, presidente de la AGU; Roger Armando Arias, rector de la UES; Manuel de Jesús Joya, vicerrector académico; y Cristóbal Hernán Ríos secretario General de la UES.

                Durante el evento Iván Hernández reconoció que este 30 de julio reivindican a las víctimas de manera distinta y recordó que desde el año 2017 la UES realiza esfuerzo para reivindicar los derechos de las víctimas y en ese marco se creó la comisión a las graves violaciones a los derechos humanos de la comunidad universitaria de 1970-1992.

                Aseguró que durante dos años de manera coordinada con diferentes entidades de la Universidad: la Fiscalía, la Defensoría de Derechos Universitarios, AGU y otros compañeros de la UES se trabaja en el esfuerzo de investigar y generar un plan de defensa de los derechos humanos universitarios, justicia restaurativa y transicional.

                Hernández explicó que en el marco de ese plan se han trazado algunas medidas para generar información e investigación, medidas concretas que permitan tener mayor acceso a la justicia y la verdad; en ese contexto fue que en el año 2018 se otorgó un reconocimiento honorífico al compañero caído Roberto Antonio Miranda, fue el primer paso que se dio en ese esfuerzo.

                El presidente de la AGU concluyó su discurso refiriéndose a la reconstrucción de los expedientes de los cuatro estudiantes que recibieron el título honorífico post mortem pues el olvido se constituye en el primer paso a la impunidad, por ello todos los universitarios tenemos grabado el 30 de julio de 1975 y es con tinta indeleble.        

                Por su parte, el Maestro Roger Arias en su discurso recordó las cinco intervenciones militares de las cuales ha sido víctima la UES de las cuales no cualquiera sobrevive, el estrangulamiento económico presupuestario que tampoco cualquiera sobrevive; sobre lo último dijo que la UES posee el presupuesto más bajo en toda Centroamérica.

                Arias cuestionó que el Estado salvadoreño apenas invierte 1 mil dólares en cada estudiante de la UES por año en contra de los más de 3 mil que invierte en cada reo, como es posible que se invierta más en un delincuente que ha hecho daño a la sociedad y menos en quienes son el futuro de la nación, reiteró que exigirán al gobierno de Bukele se le asigne un presupuesto justo a la alma máter.

                Arias finalmente se refirió a que este día entregarán cuatro títulos a los jóvenes aguerridos valientes e incansables que ofrendaron su vida para que los salvadoreños, al menos tengamos libertad de expresión que ahora gozamos.

LA MARCHA DEL 30 DE JULIO DE 1975

La marcha era en protesta por la intervención militar, cinco días antes, del Centro Universitario de Occidente (CUO), Santa Ana, por la osadía de realizar un desfile bufo durante las fiestas patronales de la mencionada localidad, era evidente que la dictadura militar estaba violentando la Autonomía Universitaria, para la fecha fungía la dictadura militar del Coronel Arturo Armando Molina y el ministro de defensa era el Coronel Carlos Humberto Romero.

                Era la tarde del miércoles 30 de julio de 1975, un día antes el Presidente de la República había hecho pública la advertencia a los estudiantes que se abstuvieran de participar en actividades como las de Santa Ana. Los estudiantes universitarios y de secundaria decidieron realizar la marcha pese a las amenazas, con la esperanza que el Presidente no cumpliera su amenaza, 40 minutos más tarde había sido consumada con un saldo de víctimas aún desconocida.

                La marcha fue organizada por la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (AGEUS) en coordinación con otras organizaciones como Universitarios Revolucionarios (UR19), Frente Universitario de Estudiantes Salvadoreños “Salvador Allende” (FUERSA), Movimiento de Estudiantes Revolucionarios de Secundaria (MERS), Asociación Nacional de Maestros Salvadoreños (ANDES 21 de junio) y la Coordinadora Central de Trabajadores Universitarios, todos se dieron cita al Lugar.

DATOS DE LAS VÍCTIMAS

Datos exactos sobre las víctimas no hay, hoy por hoy solo existen datos oficiales publicados en los diferentes medios de comunicación de la época, también lo recabado en el libro 25 años de Estudio y Lucha, de Rufino Quezada publicado en 1995, que registra 11 estudiantes muertos y reconoce que los muertos fueron muchos más, ya que, de acuerdo al libro, muchos familiares de las víctimas no reportaron por temor a represalias de la dictadura.

                Inicialmente los periódicos de la fecha reconocía sólo un muerto, Roberto Antonio López Miranda*, estudiante de Economía, quien falleciera en el Hospital del Seguro a causa de herida de bala, 17 heridos y seis desaparecidos (periódicos del 31 de julio de 1975). La Prensa Gráfica del 1 de agosto publicó un listado de los estudiantes que la AGEUS daba por muertos, ellos son: Morena Velasco, Elizabeth Milla, Julio Velado, Marlene López, Carlos Fonseca y Roberto López.

Pero el Libro 25 años de estudio y lucha reporta once muertos: Carlos Fonseca*, Balmore López,  María Miranda, José Aldana, Carlos Hernández, Roberto Miranda*, Napoleón Calderón, Sergio Cabezas, Reynaldo Hasbun y Eber Gómez Mendoza (los asteriscos son coincidencias), lo cierto que el único muerto reconocido oficialmente fue Roberto Miranda, los demás se desconoce su paradero hasta la fecha.

Los heridos reportados en el hospital rosales eran (Prensa Gráfica y el Diario de Hoy) del 1 de agosto de 1975: Isabel Durán, Carlos Alberto Villacorta, Mirna Perla Recinos, Nelson Moreno, Luis Reyes, María I. Machuca, Jorge A. Ramos y Mauricio Bonilla Peraza; en el Hospital del Seguro Social: Fernando Rivas, José Cáceres, Nelson Colato, Luis A. Costa, Daniel Gómez, Gilberto Ayala, Mario Pleytez, Ricardo Mallorga, Luis Eduardo García (herido de gravedad), Silvia Montalvo y Fernando Merino.

Los medios de comunicación publicaron el sábado 2 de agosto la libertad de 11 estudiantes capturados durante la marcha del 39 de julio de 1975, resultado de las negociaciones entre el gobierno de Molina y el Rector de la Universidad Dr. Carlos Alfaro Castillo quien impuso el CAPUES (Consejo de Administración Provisional de la UES).

Los estudiantes liberados eran: Efraín Mejía, Felipe Mendoza, Leonel Edgardo Gallegos, Miguel Canjura, Julio Meléndez, Pablo S, Cárcamo, Francisco Mendoza, Ramón Abrego, Daniel Flores y Carlos Escobar; para ese entonces el Director de la Guardia Nacional era el Coronel José Mario Rosales y Rosales, quien participó en las negociaciones por parte del gobierno, los liberados fueron entregados a sus padres con la advertencia que no participaran en agitaciones.

Los sucesos del miércoles 30 de julio de 1975 dejaron muchas preguntas, ¿Cuántos fueron los asesinados?, ¿Cuántos son y dónde están los desaparecidos?..., quedan en el recuerdo de las conmemoraciones de la masacre, las demandas de justicia por parte de la comunidad universitaria y sus slogan de las marchas ¡NUNCA MÁS!, ¡PROHIBIDO OLVIDAR!.