Un análisis de salud mental en El Salvador

  • Miércoles 11 de Octubre de 2017 | 01:52pm

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

El 10 de octubre la Organización Mundial de la Salud  conmemora el Día de la Salud Mental y por decreto de la Asamblea Legislativa el Día del Psicólogo Salvadoreño, la fecha es oportuna para analizar si la Universidad de El Salvador (UES) a través del Departamento de Psicología responde a las demandas para atender los problemas de la Salud Psicosocial de la Sociedad Salvadoreña.

                La Organización Mundial de la Salud define que la salud mental abarca una amplia gama de actividades directa o indirectamente relacionadas con el componente de bienestar mental: «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». La salud mental está relacionada con la promoción del bienestar, la prevención de trastornos mentales y el tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas por dichos trastornos.

                En El Salvador muchos medios de comunicación, impresos y digitales informan sobre los altos índices de violencia, desintegración familiar, por lo que la sociedad salvadoreña es considerada una sociedad enferma, por ese suceso este 10 de octubre cuatro profesionales de la psicología vinculados a la formación de profesionales en esa especialidad expusieron sus puntos de vista respecto a los problemas de salud mental más recurrentes y los desafíos que el Departamento de Psicología de la Universidad de El Salvador enfrenta ante las demandas de la sociedad salvadoreña.

                Los entrevistados son los Licenciados Wilber Alfredo Hernández, Rafael Córdova, Ofelia de los Ángeles Trejo y Bartolo Atilio Arias Castellano, todos profesionales de la Psicología, los cuatro coincidieron en algunos puntos y en otros difirieron sobre el papel y los desafíos que enfrentan.

                Wilber Hernández jefe del Departamento de Psicología al referirse a las demandas de la población salvadoreña en materia de salud mental sostuvo que es un concepto más amplio, no sólo es psicológico sino, médico y económico, por lo que las personas van a gozar de buena salud mental siempre que estén alcanzando sus metas, y estas no solo son psicológicas, también hay metas sociales y económicas que al no alcanzarla están afectando la salud mental de la población.

                Hernández agregó que la salud mental tiene que ver con el desarrollo de la sociedad y El Salvador ha tenido problemas  de violencia e inseguridad en los últimos años, esos problemas no son sólo de índole psicológico sino que hay una base económica y de un desequilibrio de las diferentes capas que constituyen la sociedad, a partir de esto el término salud mental es muy amplio y se refiere a esa estabilidad emocional, psíquica y salud física que pueden tener las personas  y ese equilibrio económico y social que le debe brindar la sociedad en que se desenvuelve.

                Desde el planteamiento anterior, Hernández sostiene que la Psicología solo aporta algunos elementos para el apoyo de la salud mental y desde la perspectiva del Departamento de Psicología realizan sus esfuerzos pero se ven limitados por las condiciones en que se encuentra en esa unidad académica y en toda la UES, en ese sentido aunque quisieran apoyar todas las demandas que llegan a diario de Proyección Social, no logran dar cobertura.  

                El Jefe del Departamento plantea que la demanda viene de los centros escolares, sistema de salud, sistema judicial ante lo cual no logran responder a todas, además agrega que la legislación universitaria tiene sus requisitos para permitir que un estudiante realice su servicio social, lo cual tiene incidencia en la atención.

                Hernández se refirió a los desafíos que como unidad académica enfrentan de cara a las necesidades de la población salvadoreña y explica que la principal es dar respuesta a las necesidades en el campo de la psicología en el sistema educativo, laboral y clínico, para lo cual cuentan con las clínicas psicológicas para atender en esa materia a la población que lo demande, pero ya a medio año los cupos están agotados, lo cual implica la necesidad de crecer en el recurso humano y crecer en infraestructura.

                Explicó que la práctica indica que ya dos o tres clínicas de atención psicológicas no dan abasto a toda la demanda externa que tienen en el año, entonces uno de los retos que tienen es crecer en infraestructura; planteó que otro reto que tienen es crecer en las especializaciones lo cual implica la solicitud de más recurso humano para alcanzar el objetivo.

Respecto a los desafíos a nivel externo los retos se constituyen en dar respuesta con programas de intervención e involucrarse a trabajar con otras disciplinas científicas, al respecto ya se realizan algunos esfuerzos a nivel de cátedras o a nivel de servicio social, donde se atienden demandas del Ministerio de Justicia.

Por su parte, Bartolo Castellanos al referirse a la conmemoración del día de la salud mental  dijo que el Departamento de Psicología, la Facultad y la Universidad de El Salvador hay una falta de compromiso con la sociedad, con el compromiso de velar por la salud de las personas, hay una apatía a cuestionar al gobierno de turno sobre la falta de políticas encaminadas a la salud mental.

Agregó que se ha creado una Ley de la Salud Mental que entró en vigencia en mayo pero que ha sido creada por médicos y siquiatras, menos por psicólogos, desde ahí ya hay un déficit en la ley; entonces todos los elementos anteriores de apatía, de falta de compromiso, de ver la salud mental relegada a una salud física son los puntos medulares para que no se conmemore hoy que es el día internacional de la salud mental creada por la OMS y el día del psicólogo salvadoreño decretado por la Asamblea Legislativa.

Castellanos sostiene que los Psicólogos se han vuelto inmunes y apáticos a una realidad que demanda de servicios preventivos e interventivos y de propuestas que vayan encaminadas a recuperar la salud mental que el pueblo salvadoreño necesita y agrega que el Departamento de Psicología debería estar proponiendo alternativas como programas interventivos que vayan encaminados a proyectos de vida para jóvenes que quieran reinsertarse a la vida productiva del país.

Castellanos explicó que el Departamento de Psicología tiene propuestas pero están archivadas o en tesis y hay que darles vida proponiéndolas a diferentes instituciones como Justicia, Salud y Educación que vayan encaminadas a ayudar a los jóvenes que enfrentan problemas como Falta de orientación vocacional que no tienen proyectos de vida o querer estudiar una carrera, bajos niveles de formación por lo tanto ven de refugio a la pandilla.

También, altos niveles de violencia social, intrafamiliar, abuso sexual en niñas y niños, uso inadecuado de las drogas, jóvenes con altos niveles de ansiedad, depresión,  jóvenes con diabetes tipo 2, híper tensión a causa del estrés, todo esto se debe a una salud mental deteriorada en la sociedad salvadoreña y el Departamento hasta ahora no ha hecho propuestas encaminadas a mejorar la salud mental de las personas que lo demandan, que si no se mejoran se van a traducir en serios problemas de psicopatologías, personas antisociales, como los delincuentes, pandilleros cometiendo delitos graves como homicidios.

Castellanos sostiene que las psicopatologías son el reflejo de una salud mental deteriorada y no atendida por quienes “debemos”, por la misma apatía, falta de compromiso y apoyo institucional, a eso se debe que ha venido decayendo la conmemoración del “día del psicólogo en la UES”.

Castellanos concluye que la Universidad, la facultad y el Departamento de Psicología están en deuda con la salud mental con la población salvadoreña, la universidad debería construir un observatorio que mida la violencia social en todas sus manifestaciones, esto a través de un equipo multidisciplinario integrado por psicólogos, sociólogos, educadores y antropólogos.

Para Castellanos la medición sirve para plantear alternativas que contribuyan a la búsqueda de soluciones;  el Departamento de Psicología debería tener más clínicas psicológicas para brindar más asistencia psicológica, internos y externos; además dotar de equipos multidisciplinarios para la intervención de problemas como el de pandillas.

Ofelia de los Ángeles Trejo considera que el Departamento de Psicología se queda corto ante la gran demanda de necesidades en diferentes ámbitos y no le pueden dar cobertura a todas las demandas, la inseguridad que afecta al país también tiene incidencia, si se le da cobertura a cierta población al enviar estudiantes desde las cátedras, prácticas y servicio social, pero sigue siendo insuficiente.

Trejo consideró interesante el hecho que el día del psicólogo salvadoreño no se haya hecho un evento el 10 de octubre por la propia conmemoración, no obstante recordó que a partir del 11 al 13 de octubre habrán actividades por la semana de la salud mental organizada por la Sociedad de Estudiantes de Psicología y en la que participan algunos docentes.

Ofelia Trejo consideró que el Departamento de Psicología debería de atender prioritariamente problemas de la violencia y la inseguridad en el país: “día a día son muchas familias que se suman al duelo, otras angustiadas por la desaparición de un ser querido y el tema de revictimización, son los que se deberían de atender de manera inmediata”.

Rafael Córdova agregó que en la actualidad el Departamento de Psicología no realiza una vinculación de la investigación, la proyección social y la docencia, lo cual en la actualidad están muy lejos del abordaje de los problemas que aquejan a la sociedad y se apoyó en un ejemplo con respecto al fenómeno de la violencia, el fenómeno de las personas que pierden a sus hijos o hijas desaparecidos y es la Psicología a la que le corresponde el abordaje de esos problemas.   

Córdova explica que las investigaciones de tesis deberían servir para crear programas y planes de intervención en casos de duelo, en conflictos familiares, en programas para desarrollar la creatividad en los niños; programas para abordar problemas de alcoholismo, deberían de surgir de la investigación para que luego se implementen a través de la proyección social y que la teoría y los marcos teóricos se implementen en la docencia.

Sostiene que todo eso es factible y fue concebido hace muchos años pero que se logra en la práctica investigando; además agregó que el papel del Departamento de Psicología debe ser el abordaje de esos problemas a través de esas grandes áreas; pero “estamos alejados de la realidad social, no se hace investigación, y la investigación que se hace es de mala calidad, no aporta programas, no aporta planes de intervención”, dijo Córdova.

Reflexiona que las investigaciones se quedan a nivel de diagnóstico y su calidad deja mucho que desear; lamenta que la Universidad, la Facultad y el Departamento de Psicología tienen la deuda con la sociedad salvadoreña el no abordaje de los problemas sociales con investigación de calidad que les dé las herramientas en los otros pilares: la proyección social y la docencia.

Córdova recomienda dos componentes que permitan el desarrollo de buena investigación: tiempo y recursos para investigar, otra recomendación que hizo es que las investigaciones no sean diagnósticos con planchas de porcentajes que no tienen ningún sentido, si no que comprueben programas y planes de intervención.