Universitarios estudian tema de remesas y migración

  • Jueves 16 de Noviembre de 2017 | 12:53pm

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

En el marco del Foro Las nuevas políticas migratorias de Estados Unidos (EE.UU.) y su impacto en El Salvador, el Lic. Edgar Cartagena del Banco Central de Reservas (BCR) desarrolló su ponencia: “Remesas y migración: situación y perspectivas”. El foro se realizó en el auditórium de Odontología el 15 de noviembre del presente año.

                Cartagena desarrolló su ponencia apoyándose con datos oficiales que emite el Banco Central de Reservas (BCR) sobre las remesas que realizan los salvadoreños desde 155 países a los que han emigrado, y sostuvo que en los últimos 10 años, la mayor cantidad de remesas provienen de los Estados Unidos (EE.UU.), lo que representa el 97.3% del total de remesas.

                Planteó que a pesar de todo el ruido mediático en torno a la política migratoria de los EE. UU. respecto a migrantes de América Latina, particularmente en Centro América “no se observa una aceleración en las deportaciones, es más en otros años ha habido más deportados y en cuanto a remesas el país ha experimentado un crecimiento del 10.4% respecto al 2016, un crecimiento se ha experimentado desde el año 2010”.

                Agregó que el incremento de las remesas tiene a su base la situación económica de EE. UU. que está en “pleno empleo”, se refiere a cuando está en niveles óptimos de empleo, las tasas de desempleo total están en 4.2% y la tasa de desempleo hispano rondan el 5.1%, es decir la brecha ente el desempleo total y el hispano es baja, eso implica que también está habiendo creación de empleo en los sectores principales donde se desempeñan los salvadoreños: construcción y servicios.

                 Cartagena explicó con datos estadísticos el comportamiento de las remesas por zona, por departamentos y municipios; la composición de las remesas por zona el 70.3% se reciben entre la zona central y oriental, la zona oriental que recibe el 17% y la paracentral un cerca del 13%; informó cuáles son los departamentos que más remesas reciben son San Salvador con 717 millones de dólares y San Miguel con 439 millones de dólares al año.

                Aclaró que todos los departamentos reciben remesas pero sobresale San Salvador que recibe el 20% del total de remesas, le sigue San Miguel con 12.5%, La Unión con el 8.5%, Santa Ana 8.3%, La Libertad 7.9% y así va decreciendo, no obstante todos son receptores de remesas.

                El representante del BCR dijo que el total de emigrantes salvadoreños en EE. UU. es de 1.3 millones y cerca de 800 mil son hijos de salvadoreños nacidos en el país norteamericano; también facilitó el dato de cuál son los países que más inmigrantes llegan a EE. UU. y son de la región Centroamericano y el Caribe y de todos esos países sobresale El Salvador, le sigue Cuba, República Dominicana, Guatemala y Jamaica.

                Cartagena dijo a manera de conclusión: hay tres factores que están favoreciendo la dinámica del flujo de remesas familiares: la buena evolución de la economía de los EE. UU. hasta la fecha lo cual incide de manera directa en la dinámica del mercado laboral y el efecto precaución en los países de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, los cuatro países experimenta crecimiento en el flujo de remesas familiares que en años anteriores, producto de la política migratoria del gobierno de Trump.

                En ese contexto, plantea que hay que ser cauteloso en el análisis de los datos, las deportaciones en este año han sido menores que las que se han tenido en años anteriores con el gobierno de Obama; agregó que las remesas familiares son importante para el consumo de los hogares, por tanto en la medida que la capacidad adquisitiva aumenta en los hogares hay un impacto positivo en la economía salvadoreña.

                Finalmente, Cartagena en su análisis dijo que las remesas familiares producto de las personas amparadas al TPS de finalizar el programa, lo más probable es que exista una gradualidad de las deportaciones, pero en política migratoria no prevén que se dé de manera significativa en el 2018 y más bien a inicios de 2019.

                Sostiene que como política de Estado estiman que de darse una deportación masiva  al finalizar el TPS se daría una fuga de cerebros inversa porque los compatriotas además de conocimientos, han acumulado experiencia, capital, entonces hay una potencialidad para el país que se incrementen proyectos de inversión de micros y pequeñas empresas.           

(Ver nota anterior: http://www.humanidades.ues.edu.sv/articulos/sociales-estudia-nuevas-pol%C3%ADticas-migratorias-de-estados-unidos)