Estudian surgimiento del liberalismo desde los aportes de Locke y Hobbes

  • Martes 22 de Octubre de 2019 | 05:20pm

Redacción y Fotografías: Alvaro Carbajal, periodista de la Unidad de Comunicaciones.

El Dr. Adolfo Bonilla, graduado de la Universidad de Londres Inglaterra, ex director del Departamento de Filosofía y profesor de historia de la Universidad de El Salvador (UES) ofreció la conferencia Surgimiento del Liberalismo: aportes de John Locke y Thomas Hobbes. La actividad se desarrolló en el marco del Encuentro Anual de Filosofía el 22 de octubre de 2019 en el auditórium No. 4 de Ciencias y Humanidades.

                Bonilla en su exposición partió del desarrollo histórico del liberalismo, básicamente de los aportes de Hobbes y Locke en el tema de la configuración del Estado moderno, la relación, confrontación entre Estado, gobierno e individuos, así como las diferencias entre las propuestas de ambos pensadores.

                Sostuvo que Max Weber en una definición de Estado como una organización política y moderna es aquella comunidad humana que dentro de un determinado territorio que (con éxito) reclama para sí el monopolio de la violencia física legítima.

                Dijo que el tema central de la Filosofía Política es ¿Por qué tiene que haber un gobierno? Para luego discutir qué tipo de gobierno, luego aparecen las grandes clasificaciones, desde esta perspectiva es que estimó  que entre los siglos XVI y XIX se pudieron identificar dos grandes modelos de Estado: el absoluto y el liberal; ya en el siglo XX se identifican tres grandes modelos de Estado: el socialista/soviético, el nazi/ fascista y el democrático/liberal.

                Para Bonilla el núcleo de conceptos básicos del liberalismo son: el individuo y la teoría de la individualidad, Estado de naturaleza, derechos naturales, contrato social, Estado mismo, diferencia entre Estado y sociedad, libertad individual, autonomía moral del individuo.

                Argumentó, además que una economía sin mayor control del Estado es lo que genera el famoso concepto de sociedad civil como algo separado del ámbito clásico del Estado.

                Más adelante, planteó que el liberalismo está estrechamente ligado a la reforma protestante que da lugar a la formación de la autonomía de la conciencia individual, libertad de organización religiosa, libertad de pensamiento, de expresión, política, todas aquellas que concurren en la construcción del concepto de individuo y libertad individual.

                Para Bonilla el individuo es la figura fundamental de la modernidad y el punto de partida de la sociedad liberal y surge en contraposición del ciudadano que es la figura fundamental de la época clásica, en tanto que el ciudadano defiende fundamentalmente los intereses públicos y el individuo su interés individual.

                El profesor de filosofía explicó la diferencia entre libertad clásica y moderna; la clásica consistía en ejercitar directamente muchos aspectos de la soberanía absoluta, mientras que la libertad moderna consistía en estar sometidos solamente a la ley, significa el derecho de cada quien a ejercer alguna influencia en la administración del gobierno.

                Bonilla planteó algunos aportes de Hobbes al liberalismo, entre los que mencionó: Para Hobbes su punto de partida es el individuo y la sociedad como la suma de individuos lo que da lugar al método de análisis de la sociedad conocido como individualismo metodológico; en su obra The cive (la sociedad) cuestiona la idea aristotélica que el ser humano es un ser político y social por naturaleza.

Plantea que Hobbes no solo buscaba desmantelar la visión política de Aristóteles, sino que introduce la igualdad radical, en la que básicamente todos los hombres somos iguales y con esta idea se desmantela la visión estamentaria de la sociedad clásica medieval; el desarrollo de igualdad es uno de los grandes aportes, no solo al pensamiento liberal.

Con relación a los aportes de Locke, Bonilla sostuvo lo siguiente: Locke retoma de Hobbes el concepto de estado de naturaleza, pero los individuos no tienen derecho a todo, porque ya están regidos por el derecho natural: la vida, la libertad, la seguridad y la propiedad.

Bonilla prosigue y estimó que el estado natural de Locke no es una guerra de todos contra todos, sino una perfecta armonía con pequeños inconvenientes, entre los cuales está el hecho de que no hay ley escrita que pueda ser interpretada, esto provocó que se hiciera la primera constitución escrita de la modernidad en los Estados Unidos.

Un segundo inconveniente es que cualquiera puede ejecutar la ley natural y lo convierte en juez y parte, generando desproporcionalidad entre delito y pena, lo que da paso al contrato social para superar el estado de naturaleza.

Finalmente dijo que la razón fundamental del contrato social es hacer justicia y queda a discreción de los individuos definir la forma de gobierno.