Estudian legado literario de Roque Dalton

  • Miércoles 08 de Marzo de 2017 | 03:05pm

Redacción: Alvaro Carbajal, periodista de la Unidad de Comunicaciones

James Iffland, es profesor de Literatura en la Universidad de Boston, Estados Unidos desde 1974, considerado uno de los escritores de actualidad en Literatura Centroamericana, estudioso de la Poesía de Roque Dalton y especialista en estudios cervantinos, subrayó el Dr. Carlos Paz Manzano, al leer una breve hoja de vida de Iffland.

                El Teatro de la Universidad de El Salvador fue escenario para la presentación de una conferencia Magistral de James Iffland, el martes 7 de marzo del presente año, titulada: “Hacia una teoría de la función del humor de la poesía revolucionaria (a propósito de Roque Dalton)”, desarrollada a partir de sus Ensayos de la poesía revolucionaria Centroamericana, de la segunda edición publicada por Editorial Universitaria en noviembre de 2016.

                El punto de partida de la ponencia de Iffland fue recordar la carcajada que lanzó, por motivo de un poema –no recuerda cual- de poesía revolucionaria de Roque Dalton, leída en los años 80, la cual le incitó a reflexionar la relativa ausencia del humor en la poesía de ese tipo, puesto que hay muchos más poetas comprometidos que explotan la veta del humor en sus escritos y mencionó algunos: Vallejos, Vihn, Ernesto Cardenal, Gelman, Morejón, Benedetti y algunos más.

                Iffland explicó que Dalton le causó tanta impresión en sus escritos fue el hecho que había sido un militante revolucionario, es decir no sólo por su arte sino por su praxis política, por la explotación, la represión –la tortura, las desapariciones, los escuadrones de la muerte-, por el intervencionismo imperialista, más vale llorar –de ira, de tristeza- que reírse ante semejante cuadro.  

                El Escritor plantea que si el artista va a provocar alguna reacción en sus lectores debe ser algo más cercano al furor que a la risa. La revolución al considerar todos los peligros que acechan a cualquier intento que de transformar las estructuras políticas y económicas que crean las condiciones de miseria, tampoco proliferan las ocasiones para reírse.

                Sostiene que para mirar el asunto desde otra perspectiva, terry Eaglenton señala que no ha existido una teoría marxista de la comedia, frente a otros géneros como la tragedia, nadie se ha atrevido a plantear una teoría de lo cómico, pese a las evidencias que existen de que no sólo la comedia y el humor pueden desempeñar una función reaccionaria.

                En su planteamiento en el ensayo, asegura que también hay evidencias que el humor puede servir para propósitos emancipadores, puede ser una herramienta de valor incalculable, no sólo para llegar a la revolución sino para consolidarla y mantenerla viva.   

                Iffland sostiene que para explicar los mecanismo del por qué y para qué nos reímos son tan variados, “y nos damos cuenta que casi todas las teorías tienen algo de valor y la conclusión es que nos podemos reír  por una serie de motivos diferentes, que el humor no se puede reducir a su esencia, por tal razón lo plantea teorías muy diversas: desde la Psicología, Sociología, Antropología y Filosofía”, entre las que mencionó.

                En su argumentación, sostiene que su interés es más político que estético, su preocupación está enfocada en el papel socio/político que desempeña la literatura en los contextos históricos concretos, no como un fin en sí, es decir la literatura como instrumento más eficaz para la liberación de los pueblos latinoamericanos.

                La tesis de Iffland, sobre la risa retoma los planteamientos de Freud; los estudios  empíricos sobre la risa; cita además a la antropóloga Mary Douglas, en su trabajo sobre los chistes; además, hace referencia a algunas citas “la risa de Voltaire fue más destructiva que el llanto de Rousseau”; recuerda las evocaciones de Bertol Brecht, quien para Dalton era el máximo representante del escritor revolucionario, y sugiere “El teatro que no hace reír a la gente hay que reírse de ese teatro”, reza la cita.

                El Escritor estadounidense al referirse a su estudio sobre la poesía de Roque Dalton propiamente dicha, citó fragmentos de poemas cortos llenos de sarcasmo, llenos de humor, la ingeniosidad de su creación literaria, citó algunos ejemplos: El zapatero a sus zapatos, la bomba al Consulado de los Estados Unidos.  

Otro fragmento: “Queridos filósofos, queridos sociólogos progresistas; queridos sicólogos sociales; no jodan tanto con la enajenación, aquí donde lo más jodido es la nación ajena”.               

James Iffland en un diálogo abierto con el público asistente respondió a sus inquietudes, al asegurar que existe una tendencia de separar al Roque Dalton de la literatura estética al revolucionario, pero “Roque Dalton, fue primero revolucionario y en su desarrollo como marxista leninista fue que incorporó la poesía revolucionaria”.

                Iffland aseguró que él (al referirse a su condición) como un escritor, a manera de sarcasmo, dijo que para él fuera más rentable escribir sobre el Dalton de la literatura estética, pero que a sus 40 años de la profesión literaria, le fascina recordar al Roque que desde el sarcasmo, el humor, emula la poesía revolucionaria, al poeta marxista leninista que le caracterizó.

                La visita de James Iffland fue posible por la Vicerrectoría Académica de la UES, la Editorial Universitaria y el Decanato de la Facultad de Ciencias y Humanidades; José Vicente Cuchillas Melara, dio las palabras de bienvenida al escritor visitante.  

                La obra de James Iffland “Los ensayos sobre la poesía revolucionaria de Centroamérica” se encuentra a la venta en la Librería Universitaria.