La historia que une al desarrollo del país con las Humanidades

  • Lunes 19 de Marzo de 2018 | 04:39pm

Redacción y fotografía: Roberto Galindo

En el desarrollo del Primer Encuentro entre la Facultad de Ciencias y Humanidades y el Montgomery College, los asistentes contaron con la participación de destacados profesionales para abordar temas de interés académico y cultural.

El Dr. Gregorio López Bernal, docente de la licenciatura en Historia, planteó algunas ideas relacionados con la historia de la Facultad con el desarrollo mismo del país.  Indicó que en 1841  justo cuando el estado salvadoreño empieza a formarse, está asociado a esa idea de conformación de estado muy pequeño, débil, con muchos problemas, al mismo tiempo se funda la Universidad de El Salvador ligada a las carreras liberales que necesitaba para crear una estructura intelectual que le diera fundamento a ese proyecto nacional.

Agregó que abogados y médicos, son los primeros profesionales que se forman en las aulas universitarias, humanidades como tal no existía.

La Facultad surge hacia la mitad del siglo XX, en octubre de 1948. Para la historia salvadoreña el año es de mucha importancia por lo que se identificó como el golpe de los mayores, que después se conocería como la revolución de 1948.

Este proyecto político buscó la modernización del país en términos políticos, económicos y sociales; transformar un país de características de agroexportador en uno orientado a la industria y modernización de la agricultura, y repensar la integración del país en la comunidad centroamericana a través de la economía.

Bernal aseguró que en la década de los años 50s y 60s quedan enmarcadas por la apuesta de modernización y desarrollo del país;  es importante señalar que fue justo en esos años se empezó a pensar en las humanidades desde la Universidad de El Salvador.

En 1969 pasa a denominarse Facultad de Ciencias y Humanidades, “interesante como se da esta confusión de Ciencias y Humanidades después de la separación de las ciencias naturales, la facultad pasa prácticamente a las Humanidades aunque el nombre permanece; existe una discusión pendiente para analizar un replanteamiento, somos Facultad de Humanidades desde hace rato”, manifestó.

El historiador destacó que la Facultad surge justo en el momento que el país apuesta a un cambio al modelo de desarrollo, esto es un indicador que algunas personas eran conscientes en que el marco de proceso de modernización la apuesta era mayor y en ese contexto era necesario una reflexión sobre las implicaciones de ese proceso, “Eso es comprobado a través de publicaciones de la época, donde hay un entusiasmo de lo que se pretende hacer, pero hay otros que están pensando en esas implicaciones”.

López Bernal agregó que la universidad como un todo, es parte importante en esa apuesta de desarrollo, se crean nuevas carreras como las ingenierías porque una de las metas era la electrificación del país, la Facultad de Economía fundada en 1946  toma una dinámica significativa y se necesitaba gente calificada; Medicina ya tenía ratos de ser carrera fuerte, pero se amplían las especializaciones, “lo interesante es que desde el estado se apoya con muchos recursos a la universidad, los años 60s son justamente en los que más se invierte en la UES. Este campus universitario es producto de esos años”

El historiador indicó que para la década de los 70s,  el  modelo de desarrollo va experimentando agotamiento y el escenario político se vuelve más complicado, hay un progresivo distanciamiento de la universidad y el estado. Ese alejamiento en los años 80 se vuelve un conflicto, los gobiernos consideran a la UES un enemigo y allí vienen las intervenciones militares y el ahogamiento económico da paso a la crisis de la universidad.

Luego de la posguerra, la Universidad de El Salvador no forma parte de proceso de reconstrucción de país, queda marginada de los acuerdos de paz y eso explica la reconversión de la izquierda armada a un partido político, pero de la Universidad no se hace nada.

El Dr. Gregorio López dijo que es necesario retomar ese problema, redefinir las relaciones entre universidad y el estado, no con los gobiernos ya que estos son transitorios.