La juventud como protagonista de cambios en la realidad de país

  • Jueves 23 de Marzo de 2017 | 09:25am

Redacción: Alvaro Carbajal, periodista de la Unidad de Comunicaciones

“El ADN de la pobreza y la cultura de la integración” fue el tema de la charla motivacional que impartió Alejandro Gutman, presidente de la fundación FOREVER en el Teatro Universitario el 22 de marzo del corriente año, invitado por la Secretaría de Arte y Cultura de la Universidad de El Salvador (UES).

                Gutman, en el desarrollo de su charla, planteó que como fundación trabajan en la erradicación de la pobreza a partir de una cultura de las transformaciones e integración, argumentó que para ello se vuelve indispensable el proceso de retroalimentación entre universidad, escuela y comunidad.

                Sostiene que la Fundación FOREVER está preocupada en cómo contribuir a las transformaciones sociales del país, ¿Cuántos jóvenes están preocupados por transformar la realidad del país?, cuestionó a los asistentes en su mayoría jóvenes.

                Agrega que muchos jóvenes, en la actualidad quieren cambiar el mundo, lo cual es maravilloso, pero  en la medida que avanza su edad, ya no lo quiere cambiar más, entonces se vuelve un simple espectador de la realidad y dejan que sean otros los que decidan por él, ese abandono es desastroso, esa pérdida de interés por el humanismo, esa rendición del ser humano ante la búsqueda  de transformaciones y que no promueve la cultura actual es muy dolorosa.

                Cuestionó que en la medida que avanzas en tu edad vas a ir dejando tus ideales de transformación a los políticos de turno y la historia enseña que no hay político que transformen los países, salvo algunas excepciones y no se quieren quedar a esperar si alguno de esos políticos nos toca acá en nuestro país; se los dejamos a los políticos, cuando sabemos que no nos pueden dar la solución, entonces nos convertimos en espectadores y ya no tenemos ninguna posibilidad de transformar.

                Y nos preocupamos que dirán y qué impacto tendrá para mí, cómo yo me beneficio de y de no haber intelectuales es más fácil que nos engañen y al depositar la confianza ellos no van a dar soluciones mientras las cosas sigan así y entonces se hace la política la cual está casi en contra del desarrollo y las transformaciones.   

                No hay manera de desarrollarse, ni como individuo, no como institución, ni como sociedad, ni como país sin compromiso, reiteró Gutman; además explicó que vienen las organizaciones internacionales, las asociaciones y las empresas y crean la responsabilidad social empresarial, programas de prevención, dos errores conceptuales que no resistirían ningún análisis en serio, dónde están los intelectuales para rebatir eso, cómo van a estar ahí si están tratando de vender sus servicios a las empresas, organismos internacionales o haciendo sus libros.

                Esta es la sociedad que nos lleva a cualquier lado, y los jóvenes viendo la película como simple espectadores; y es que el gran problema de Latinoamérica y de este país es la desintegración; este país en lugar de medir la pobreza a través de si una persona gana uno o dos dólares por día, mira que si hay que ser ingenuo  para aceptar esa ola cultural que nos avasalla para creer que si ganáramos tres dólares dejaríamos de ser pobres.

                Agrega, que es ingenuo pensar que la pobreza se reduce a un tema económico, si hay que desconocer, subestimar y ser un soberbio para no entender de qué se trata la pobreza, estamos tan alejados los unos de los otros y, porque lo que conocemos, informamos y descubrimos en las universidades no lo utilizamos para transformar y vivir mejor.

                Nosotros pretendemos formar mejores profesionales, muy cercanos a la realidad y la mejor manera de hacerlos es la ida y vuelta de la integración por ejemplo entre universidad y escuela, entre universidad y comunidad y adivinen quien pueden reconvertir esa realidad, ustedes los jóvenes.

                Para ello es necesario que ustedes se pongan a pensar quiénes somos, de dónde venimos, para dónde vamos, como su conocimiento ayuda a otros a reverdecer, el aprendizaje es un proceso de ida y vuelta y quien no lo aprenda habrá pasado por la vida como un bobo, finalizó Gutman.

                La fundación FOREVER trabaja con un aproximado de 500 jóvenes voluntarios y aspiran a que el 30% de los cupos anuales de ingreso en las universidades sean otorgados a los jóvenes que estudian en las comunidades empobrecidas y que hayan aprobado el Proceso Formativo de Integración.

            En la actualidad FOREVER involucra en el proyecto a doce universidades que aceptarán el Proceso Formativo de Integración en lugar de los requisitos tradicionales de ingreso, que permita el fortalecimiento de los vínculos familiares, la revitalización de las comunidades empobrecidas y de sus escuelas, una universidad más cercana a su realidad, una sociedad más justa e integrada.