Universitarios analizan impacto tecnológico en el quehacer bibliotecario

  • Miércoles 15 de Mayo de 2019 | 07:41am

Redacción: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Fotografías: Roberto Galindo

Estudiantes de la Cátedra Seminario de Investigación I de la Licenciatura en Biblioteconomía y Gestión de la Información realizaron en Foro: El impacto de las tecnologías en las bibliotecas. La actividad tuvo lugar en la sala de conferencias de la Biblioteca Central, el martes 14 de mayo del corriente año.

                El Máster Carlos Alfredo Morales docente del Departamento de Letras desarrolló la ponencia El impacto tecnológico en el quehacer bibliotecario: hacia un nuevo modelo de biblioteca. La biblioteca digital. Morales desarrolló a manera de ilustración el devenir histórico del desarrollo tecnológico, que para él se remonta al año de 1934 con los aportes de Paul Otlet con lo que denominó mesa de trabajo.

                Dijo que posteriormente aparecen los aportes de Vannevar Bush quien describió una máquina que la denominó Memex que funcionaba como suplemento de la memoria humana, capaz de recuperar información de manera asociativa y relacional estas dos premisas Morales las considera como los fundamentos teóricos de lo que 50 años más tarde sería el entorno hipertextual en el que se basa la Internet.

                El profesional de la información sostiene que el crecimiento de la producción científica que se experimenta después de la Segunda Guerra Mundial motivó a la invención de nuevos sistemas para controlar grandes volúmenes de información para pasar del sistema y prácticas manuales sustentados en la tradición bibliográfica a uno automatizado de infraestructura tecnológica capaz de recuperar información de múltiples medios.

                Morales estimó que la necesidad de cambio comenzó a gestarse en 70 cuando se desarrollaron los primeros sistemas de recuperación a través de herramientas informáticas, posteriormente Lancaster en 1978 dedica una obra para analizar este tipo de sistemas de información a los que denominó  Sin papeles.

                Agregó que en 1984 Dowlin  publicó The electronic library  en la que puntualizó las características de lo que sería Una biblioteca sin papeles: La gestión de los recursos se realiza a través de ordenadores y de manera automatizada; el desarrollo de habilidades para construir enlaces de información por medio de canales electrónicos.

                También, explicó que se desarrolló la habilidad del personal para intervenir en la transacción electrónica cuando el usuario final así lo requiera; y la habilidad para almacenar, organizar y transmitir información al usuario a través de medios y canales electrónicos.

                Morales analizó que el objetivo principal de la biblioteca digital es facilitar acceso universal a la información, lo que implicó unir e integrar recursos informativos de diferentes organizaciones lo que precisó adoptar las más modernas infraestructuras tecnológicas.

                El gestor de información aclaró que la biblioteca digital dispone de recursos para el usuario como adquisición, almacenamiento, conservación, acceso se realizan de manera digital y no tiene límites temporales ni espaciales.

                Sostiene que explorar el potencial tecnológico se constituye en una asignatura pendiente de la comunidad bibliotecaria para lo cual se vuelve indispensable la adquisición de nuevas formas, técnicas y estructuras de procesos y acceso a la información.

                El profesional a manera de resumen dijo que la tecnología digital supone una revolución para la comunicación humana superior a la que representó la invención de la imprenta de Gutemberg; sostiene que muchos piensan que el libro impreso será reemplazado por el documento digital, otros que la biblioteca digital reemplazará a las bibliotecas físicas, no obstante piensa que los dos formatos coexistirán.

                Durante el foro participaron como ponentes el Prof. Héctor Manuel Chacón, director de la Biblioteca Central de la UES; el Ing. Carlos E. Cienfuegos, director del Consorcio de Bibliotecas Universitarias de EL Salvador (CBUES) y la Tec. María Rosario Hernández, estudiante de la Cátedra de Seminario de Investigación I; todos abortaron temáticas alusivas al foro.