Fundamentalismos, diálogo interreligioso y lucha contra la desigualdad

  • Lunes 25 de Noviembre de 2019 | 03:40pm

Redacción y Fotografías: Alvaro Carbajal periodista de la Unidad de Comunicaciones

Juan José Tamayo Acosta, teólogo español vinculado a la Teología de la Liberación, secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid ofreció la conferencia Fundamentalismos, diálogo interreligioso y lucha contra la desigualdad.

                Tamayo en su conferencia al recordar a Monseñor Romero sugirió que hay que sacarlo de los templos y llevarlo al pueblo y para reforzar su planteamiento citó al Papa Francisco que dice que el cristianismo tiene que ir a las fronteras existenciales y las fronteras de la marginación, porque Romero nos invita ir más allá de los templos y ubicarnos en el corazón de la existencia humana.

                Sobre el tema de su ponencia dijo que el Fundamentalismo se manifiesta de marera clara y unas características tan peculiares que le ha puesto Cristo neofascista y es la etapa última que está llegando el neoliberalismo en alianza con los fundamentalismos religiosos, para validar sus argumentaciones citó varios fenómenos en los que sectores religiosos homófobos, xenófobos y patriarcales han tomado los parlamentos, los gobiernos y la justicia y la han puesto al servicio de sus intereses: el modelo económico neoliberal, el modelo político neoconservador y el modelo cultural restauracionistas de viejas culturas.

                El teólogo explicó de dónde viene el fundamentalismo, su significado, cómo se construye el fundamentalismo. El fundamentalismo viene del ámbito religioso y ha migrado a otros campos, cuáles son las características que definen a los fenómenos fundamentalistas y cómo se deconstruyen los fenómenos fundamentalistas.

                Partió de la afirmación del Manifiesto Comunista que redactaran Marx y Engels en 1848 y que comienza Un fantasma recorre Europa, el comunismo y sentencia resulta que ahora podemos afirmar un fantasma recorre el mundo: el fundamentalismo que se expande y de manera particular en Latinoamérica.

                Para Tamayo el fundamentalismo genera consecuencias en todos los campos: en lo político, económico, ecológico, educativo con consecuencias devastadoras que destruye el tejido de la vida, el tejido de las relaciones sociales, políticas, laborales y educativas.

                Explicó que el fundamentalismo tiene su origen en los EE. UU. y aparece en el año de 1919 y surge una secta religiosa que quiere combatir la interpretación liberal de la Biblia y elaboran unos pequeños folletos a los que consideran los fundamentos del cristianismo que elevan a la categoría histórica cuando son puramente mitológica y como ejemplo citó la resurrección física de Jesucristo, a partir de lo cual se autodenominan fundamentalistas.

                De ahí el fundamentalismo comienza a migrar a otros campos religiosos: Los integristas católicos, los integristas musulmanes, los ultraconservadores judíos y las distintas iglesias del protestantismo y se puede afirmar que el fundamentalismo se alimenta en torno a las religiones llamadas monoteístas.   

                  Argumentó que contrario al fundamentalismo existe un monoteísmo ético de las religiones cristianas, musulmana y judía se traduce en la práctica de la justicia: conocer a Dios es practicar la justicia, defender al pobre, hacer el bien y evitar el mal, poner al centro las actitudes de carácter social.

                Tamayo se pregunta, cómo surge un fundamentalismo, primero a través de la creencia de un solo y único dios verdadero que lucha contra otras deidades que considera ídolos, es el nacimiento del monoteísmo en las tres religiones y argumenta que los fundamentalismos son derivaciones patológicas del tronco del monoteísmo.

                El segundo paso para el fundamentalismo religioso es que ese dios único y verdadero revela su voluntad a un profeta que se considera con el aura de ser el representante de dios y generalmente el profeta es un barón y  la aparece el componente patriarcal del fundamentalismo.

                Tamayo explica el tercer momento, es que el mensaje que ha recibido un profeta se ponen por escrito, la biblia hebrea, el Corán, y el mensaje que se ha puesto por escrito se va a conocer como palabra de dios y por tanto innegable que dicta verdad en todos sus casos.

                El profesor de Teología expuso cuales son las características del fundamentalismo religioso: 1. Lectura literal de los textos sagrados, ejemplo si el texto sagrado dice que no se puede realizar transfusiones de sangre, como lo es en el caso de los testigos de Jehová; 2. La imagen patriarcal de dios que desemboca en masculinidades sagradas y en la inferiorización de las mujeres, ejemplo la creación de Eva de una costilla de Adán.

                Tamayo dijo que la tercera es la justificación de la violencia en nombre de dios y se justifica todo tipo de terrorismo y citó la obra de Saramago Caín: matar en nombre de dios es convertir a dios en un asesino. Otra característica es condena la modernidad, 5. La absolutización de la tradición, es la absolutización de la tradición como norma de vida, 6. lectura apocalíptica de la realidad, 7. Lenguaje realista y dogmático y por último el apoyo a gobiernos autoritarios incluso las dictaduras y citó al gobierno de Bolsonaro que le llamó el teólogo del cristo neofascista.

                Más adelante, se refirió a la migración del fundamentalismo a otras campos que no son los religiosos y aparece el fundamentalismo político que es el imperio y recordó a Bush el que no está conmigo está con mis enemigos; fundamentalismo económico que es la religión del mercado; el fundamentalismo neoliberal; el fundamentalismo patriarcal que generó 66 mil feminicidios y es negar que las mujeres son sujetos, y finalmente el fundamentalismo antropocéntrico que depreda la naturaleza.

                Otros fundamentalismos son: Fundamentalismo cultural occidental que se considera como superior y hay que someter el resto a esa cultura; un fundamentalismo democrático que consiste en la absolutización y la imposición violenta de determinado modelo de democracia que se resume en; el mercado, la globalización y la competencia, y el fundamentalismo científico, cuando se presenta como detentadora del mapa de la verdad.

                Tamayo posteriormente se refirió a cómo identificar el fundamentalismo: la absolutización de lo relativo, la universalización de lo local, la generalización de lo particular, la simplificación de lo complejo, eternización de lo  temporal, la reducción de lo plural a uniforme, jerarquización de los saberes, la naturalización de la inferioridad de las mujeres, la absolutización de la tradición, la dogmatización de lo opinable y finalmente todos los fundamentalismo desembocan en violencia.   

                El teólogo sugirió que en El Salvador existen unas tendencias y ha encontrado tres fenómenos: 1. Bukele  se reúne con un grupo de pastores en los EE. UU. que previamente se habían reunido con Trump; 2. Una diputada del PCN propone la lectura obligatoria de la Biblia en las escuelas; y 3. Mario Ponce el presidente de la Asamblea Legislativa ha invitado a un grupo de pastores a hacer una oración, dijo que esto se enmarca en esa línea de la teología del cristo neofascista.

                Tamayo a manera de conclusión sugirió que Monseñor Romero nos invita a pensar la realidad desde las mayorías desposeídas y de los excluidos de la historia y desde la vinculación de los movimientos sociales y vivir la realidad al modo de Monseñor Romero, imaginar la realidad de otra manera y de otro mundo es posible y eso requiere deconstruir todo tipo de fundamentalismo.    

El foro se realizó en el marco de la cátedra abierta: Monseñor Romero, pastor liberador, y tuvo lugar en el auditórium Rafael Menjívar de la Facultad de Ciencias Económicas el viernes 22 de noviembre de 2019.